EL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA. Fragmentos de cátedra personal sobre Nietzsche…

§

SEGÚN MASSIMO CASSCIARI EN SU LIBRO DE “NIETZSCHE A WITTGENSTEIN”. ¿NO HABLA DICHA INCOGNOSICIBILIDAD DEL FENÓMENO QUE SE REVIERTE ?; ¿SE “REVIERTE”? . ¿EN CONCEPTO DEL NOUMENO?..

SIMPLEMENTE OBVIA LA MATERIA MISMA DEL FENÓMENO. COMO UNA SUSTANCIALIZACION DE ALGO VIVO. UN CONCEPTO DEBE MORIR POR NATURALEZA…

 

§

LA CIENCIA BAJO LA OPTICA DEL ARTISTA. PERO EL ARTE BAJO LA OPTICA DE LA VIDA. DE LO QUE NO ES REVERSIBLE.

PESIMISIMO[…]MEJOR HABLEMOS DE LO FEO, DEL ABURRIMIENTO, DEL TEDIO Y EL HASTIO. PORQUE DIONISOS NO ES SUSPICAZ, NO SOSPECHA, NO INQUIERE. INTENTA INTERROGARSE EL PORQUE DEL DOLOR… EL DOLOR ES DIONISOS. Y APOLO ENCARNA EL DOLOR EN BAYREUTH. NIETZSCHE MISMO MIRA LA TRAGEDIA GRIEGA COMO LO QUE ABANDONA E ELEMENTO GRIEGO, PARA ENTRAR EN LA VENGANZA SOBRE LA EXISENCIA; NIETZSCHE NO ES UN FILOSOFO QUE DEMUELE TEMPLOS. EL ES EL SUTIL ARTESANO  CON UN MARTILLO SABE LO ENCONRARA. EL SIGNO COMO REPRESENTATE DEL LENGUAJE EN EL ZARATUSTRA MANUSCRITO.

§

TENER EN CUENTA QUE ZARATRUSTA SE MUERE, DE ESPANTO, AL CONFUNDIR SU PROPIO DIALOGO. EXISTE OTRA SOMBRA, QUE ES ESTA SOMBRA QUE SOBRESALTA A SU PROPIO CAMINANTE… PERO PRECISAMENTE, ZARATRUSTA EN LA VOZ COMO DAIMON DEL SIGNO. EL DAIMON SOCRATICO, LUEGO EL METAFISICO QUE LINDA CON LA CORDURA DE LA PROPIA IGNORANCIA DE DESCARTES. EL HOMBRE QUE VE TAN SOLO ARBOLES…

§

ENTRE LA MUCHEDUMBRE. EL SIGNO ES LA VOZ INCONSCIENTE FRENTE A LA FLORITURA DEL SIMBOLO Y EL ESPECTACULO CON EURÍPIDES SE ADVIERTE ENTONCES UNA MODIFICACIÓN GENERAL DEL SENTIDO DE ÉSTA, EN LA MEDIDA EN QUE SE PASA DE LA EXPRESIÓN DEL SUFRIMIENTO POR EL CORO A LA REPRESENTACIÓN DE UNA ACCIÓN POR PERSONAJES, O SEA, ESPECTÁCULO…

 

 

 

 

 

 

 

§

TOMEMOS EL FRAGMENTO PREPARATORIO, QUE MAS ALLA, DE LOS TRES ESCRITOS PRIMALES JUVENILES DE NIETZSCHE EN TORNO A LO QUE SERA “EL NACIMIENTO…”; NO, “SOCRATES Y LA TRAGEDIA” O EL “DRAMA MUSICAL GRIEGO.

HABLEMOS DE “LA VISION DIONISIACA DEL MUNDO”:

La embriaguez del sufrimiento y, por otra parte, los sueños hermosos tienen sus diferentes mundos de dioses: la primera, con la omnipotencia de su ser, se introducen los pensamientos más íntimos de la naturaleza, conoce la horrible pulsión de existir y, al mismo tiempo, la incesante muerte de todo lo que ha entrado en la existencia; los dioses que ella crea son buenos y malvados, se asemejan al azar, horrorizan por la regularidad que de pronto emerge, son implacables y no encuentran placer en lo bello. Son afines a la verdad y se acercan al concepto; raras veces, y con dificultad, sé condensan en figuras. Mirarlos provoca convertirse en piedra: ¿cómo es posible vivir con ellos? Pero eso tampoco se debe hacer: ésta es su doctrina.

 

EL ORIGEN DE LA TRAGEDIA A PARTIR DEL ESPIRITU DE LA MUSICA, NO DEJA DE INSTARNOS HACIA UNA MIRADA DESCARNADA DE LA VERDADERA CIENCIA FILOLOGICA. LA FILOLOGIA DEL FUTURO.  NO LA FILOLOGIA DEL POETA ENFERMO EN TUBINGA; O LA DEL FILOSOFO DESDICHADAMENTE SUCCIONADO POR SU QUERIDA MADRE Y HERMANA. NIETZSCHE DEBIO DE SOPORTAR EL CARÁCTER MAS HORRENDO. EL HECHO DE UN PARA QUIEN DE SU PROPIA OBRA; MAS QUE UN PARA QUIEN UN ACTO DE VERDADERA GRANDEZA. TAL VEZ LA UNICA. QUE EXISTA. LA DE DARLE A LA DECADENCE DE LA MODERNIDAD QUE SE PUDRE Y LOS TONTOS NO SABEN EL PORQUE DE DICHO ACTO DE PODREDUMBRE. AVECES, CREO QUE QUIENES DEBERIAN TENER GUSANOS HASTA EN EL HIPOTALAMO… VIVEN MEJOR, PERO ESO ES UNA ESTUPIDA ESPERANZA. MAS ALLA JAMAS. SIEMPRE MAS AQUÍ. MAS ACA. NIETZSCHE EN ESTA OBRA DE MEDIANIA FILOLOGICA; NO IMPORTA. NO ME IMPORTA. NOS ACERCA A LA VIDA. NIETZSCHE ES EL FILOSOFIA DE LA VIDA. NIETZSCHE FUE UN SOLITARIO, PERO EL DEMONIO HERMOSO, FUERA DE LOS CANONES ROMANTICISTAS. NO. NITZSCHE ES EL AMANTE DE LA EXISTENCIA. EL GAY SABER. NIETZSCHE ADORA EL ELEMENTO TERRIBLE ALLI DONDE COMIENZA EL DITIRAMBO.

 

§

También tengo yo mis esperanzas. Estas me han hecho posible que, mientras la tierra temblaba bajo los pasos de Ares, pudiera dedicarme a la consideración de mi tema de manera más interesante e incluso en medio de los terribles electos más implícitos de la guerra. Recuerdo una noche solitaria en la que acompañaba un transporte de heridos como enfermero en un vagón de mercancías; estuve con mis pensamientos en los tres abismos de la tragedia; sus nombres son: «delirio, voluntad, dolor» (febrero 1871)

 

LA MAQUINA DE ESCRIBIR; NIETZSCHE EL HOMO SCRIBENS. NIETZSCHE NO PARA DE ESCRIBIR, DESCRIBIR Y REESCRIBIRSE A SI MISMO BAJO LOS FUEGOS Y DESTELLOS ARDIENTES DEL POLEMOS. NIETZSCHE ROMPE LA FIGURA, COMO HEGEL; DE LA AUTORIA FILOSOFICA CARTESIANA. SE INSCRIBE FRENTE AL PARA SÍ DE LA COSA EN LO REAL ABSOLUTO.

«Conmigo el recuerdo del espantoso campo de batalla de Worth. Miserable luz de aceite impide seguir escribiendo».

 

§

LA MAGIA DETRÁS DEL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA ES EL MUNDO COMO FENOMENO ESTETICO LLEVADO AL ABSOLUTO. Y POR SOBRETODO; EL CONCEBIRSE A SÍ DE LO SUBLIME. SU AUTOCONSCIENCIA ESTETICA. LO TAUMATURGO, DEMIURGICO Y LA INVENCION CREADORA DE UN BARDO. DE UN POETA.

«Sobre El nacimiento de la tragedia: El «Ser» como invención poética del que sufre por el devenir. Un libro construido a base de puras vivencias sobre estados estéticos de placer y displacer, con una metafísica de artista como telón de fondo. Al mismo tiempo, una confesión romántica; finalmente, una obra juvenil repleta de coraje temprana y melancolía. El que más sufre anhela en lo más profundo la belleza… la crea […]» (XII, 2 [110])

 

§

LO QUE LLAMO O MI CONCEPCION DEL ELEMENTO DE LO TERRIBLE, SE REVELA COMO GORGO EN EL KAOS, EN LA CAUSA DESCONOCIDA, EN UN SIMIL ENTRE EL HOMBRE GRIEGO Y LAS POSTRIMERIAS DE LA IMPLOSION DE LA RAZON DEL MAL PASO/CAMINO DE LA MODERNIDAD CARTESIANA. TODO INTENTO DE SOJUZGAR, SOLIVIANTAR, Y HASTA ASESINAR EL ENIGMA DE CADA INDIVIDUO. ES UNA INVENCION FUTIL, PRECISAMENTE LA VIENA DEL 1900 SERA LA ENCARGADA DE LLEVAR A NIETZSCHE AL MULADAR DEL CORAZON DE LA RAZON DE LA VIA ERRONEA DE LA MODERNIDAD.

LA VIENA DEL 1900 ES NO SOLO AQUEL AFORISMO PERDIDO EN MI ENCICLOPEDIA DE LA THANASOPIA, SE VUELVE A CONECTAR CON OTRO CONCEPTO MIO, Y OTRO ,Y OTRO; COMO LAS RAICES DE TODO PORNOGRAFO ALEJANDRINO: EL HUMANITARISMO EUDEMONICO. EN FIN. LA TORRE DE BABEL. ALEJANDRO MAGNO. ALEJANDRIA…

 

§

RECHTSSTAAT, Y NO SOLO SU LOGICA IN SIVE. TAMBIEN LA PERSONA JURIDICA DEL MOS GERMANICUS, MAS BIEN: DEL MOS ITALICUS EN LA PERSONIFICACION COMO FIGURA JURISPRUDENTE. LA ANIQUILACION DE LA DIALECTICA EN LA UNIVERSIDAD, EN SU NACIMIENTO COMO INSTITUCION QUE NO SURGE EN BOLOÑA, AUNQUE SE REPLIQUE EN SUS LOGOGRAFOS, COMENTADORES Y ASI HASTA EL RENACIMIENTO DE LOS MUERTOS VIVOS. LA UNIVERSIDAD DE LA DIALECTICA DE LA VIDA DE IRENEO DE EUSEBA EN EL SIGLO XVIII. ESO NO ESTA EN LOS LIBROS DE HISTORIA. VERDAD?…

 

PODRIAMOS TOMAR EL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA Y VIAJAR HASTA EL MIASMA DEL DERECHO Y SU IMPOSIBILIDAD COMO CIENCIA. PORQUE ESTE LIBRO PROSIGUE EN MI DE ALGUNA MANERA EN MI, COMO FILOSOFO DEL ESPIRITU. COMO POETA. DESPUES DE TANTO TIEMPO. SOLAMENTE YO PUEDO HABLAR DE NIETZSCHE. ESTE ES EL MOMENTO.

 

§

YO ASESINE EL CONCEPTO DE LO NIETZSCHEANO COMO UN NOMBRE FIJO. COMO CONCEPTO Y CUERPO QUE DEBIA SER SUPERADO. LUGAR QUE HEIDEGGER, CON LA VIOLENCIA MAS EXTREMA Y LA INFAMIA DE UN HAIMAT PELIGROSO, DEMASIADO PELIGROSO TRATO DE CONQUISTAR A FUERZA DE DEVOCION, SER PARA OTRO, NAZISMO Y POR SOBRE TODO MENTIRA. ¿LA PATENCIA DEL DASEIN?, ES SU CONCEPTO EXISTENCIARIO, VERDADERAMENTE SU DESCALABRO DE SU OBRA PROTO FENOMENOLOGICA, TOTALMENTE INFLUENCIADA Y PLAGIADA, SOBRE TODO DIGANME, ¿QUE CONCEPTO ES ABSOLUTAMENTE HEIDEGGERIANO?…

¿HABLAMOS DE HEIDEGGER?; NO TENGO PROBLEMA, ADORO EL PROBLEMA JUNTO AL MISTERIO… ADELANTE… HABLEN, INQUIERAN, DISPAREN… [NO VAN A MATAR A UN HOMBRE]… TODO RITO EXIGE UN SACRIFICIO…

JUGUEMOS CON LOS TROLLES MIENTRAS EL SOMA NO ESTÁ… 03/05/2016

El fenómeno más interesante del pitagorismo virtual, no radica precisamente en el onanismo absoluto de la sexualidad virtual, menos aun en el avance del proceso de la telecomunicación por parte de la telemática como ciencia de un mundo mapeado y cartografiado por la mismisidad globalizada. El fenómeno más interesante de la realidad virtual se inscribe dentro de la palabra despojada de soma, del decir fantasmático, del significante vacio que parla. Troll es el nombre asignado para la constitución de semejante personalidad querulante, para ese epigrama derelictívo despojado de soma y referencialidad que vive por y para el acoso de la literalidad del deseo que él desea nuevamente volver a sobre escribir.

Primariamente hablando, para una nosografía naturada del Troll como tal, en sentido general, vamos a pasar a describir sus tres categorías de consciencia, egológicas, perversas, esenciales y fundamentales.

1.       El mecanismo de las múltiples personalidades, como delirio, como mentismo, como revelación mitomaníaca en torno a la construcción de variopintas individualidades virtuales.

2.       El alogicismo como entidad gnoseológica, como perspectivismo amoral, como fast illustration, como indigestión enciclopedista rápida, como imposibilidad de asimilación para con las categorías elementales del conocimiento, como mero hombre elefante de wikipedia.

3.       Acoso, infamia y vejación desde un anonimato terrorista, desde la psicopatía de la repetición obliterada de la literalidad del deseo de una palabra fantasma, de una palabra despojada de soma frente al orden del discurso retor de la sangre.

El ego de una palabra despojada de soma es un ego ergológico, de fragua, de alter egos, de liliputienses esquizoides que pugnan por desterrar el orden de lo simbólico burdo y barrado de la virtualidad humana. El otium psicopastenico del hombre troll es el negotium par excellence de la virtú del capital como  vanidad humana. De allí la correlación de su sintomatología superestructural en el conglomerado emocional de la cibernética donde todos los caminos conducen a la literalidad del deseo.Trollear es en pocas palabras una psicosis barata y ascéptica para el ánimo burgués,  para el espiritu personalista de la objetivación delirante en torno a la irrealidad de todo lo real en sí mismo. El orden de lo terrible del hombre Troll se instaura en su propia protología existenciaria, en la imposibilidad de la ley como mera logografía e iconografía episódica y fantasmática, en su cuerpo como panóptico de su propio cuerpo, en su psiquis demagógica y liberal en torno a la tiranía más cruenta de todas: la de la política sanguinaria del soma sema…

03/05/2016

RABÌN Y MI RICKENBAKER. [Versión 2 de 7]…

Ya es insoportable este cumulo nimbus, esta columna de humo y velos de maya, los salmos donde vi una inscripción dantesca en versículo…
EL LOCALISMO HA ABANDONADO LA FUENTE DE LA SABIDURIA…
El sionismo es holocausto; basta de tinta china, de medias tintas; no soy Yeudhá Amichaí; como tampoco un medio pelo según San Jaureche para con mi querida ontología de la clase mierda, que se concreta…
Conozco y acuso su osmosis, su pacto sin argumentación. Moralina y teología de moraleja del decreto 184 del sharif de la Meca Husein ben Ali, de los cascos azules y los emiratos árabes unidos en la abismal cuenca endorreica de Catar…
Eso y otras cosas son tierra palestina… Desde esa flácida intentona en Honduras, los crímenes de lobby, senado y corrupción de Washington a través del gran delator, que no fue la victima recientemente celebre conocida como Monsieur Nisman.
El delator es argentino. Eso merece mi libro, uno de mis tres evangelios para con Argentina y probablemente América.
El siglo XXI es probablemente el rastro de sangre que no es un afluente, no es el lago de Palestina de las Meteorológicas aristotélicas…
Tifón de sangre y muerte de niños, tan solo niños…
Desde Lydda, esa aldea donde la noche y los ojos se parecen al corazón descarnado de la noche…
El puto libro Shavitt… El estado sionista de Theodor Hertz; ese fantasma conocido como Mr. Blackstone: el predicador… Mas allá de Gaza, el hito hasbado, harbaro y bárbaro conocido como franja de Gaza y su puto MURO DE LA VERGÜENZA… GULAG… ARBEIT MAIT FREIT…
Donde quedan los que obligan como medida de seguridad aeroportuaria romper la barrera del sonido checheno, polaco, romaní, mengue, chavé, chapase; chàndaval de carnaval, de carne y sangre de otra sangre…
El unico margen protector es estrellarse con los confines del Espiritu…
Año 2014… 4000 niños y miríadas masacradas…
En el versículo XIV, allí acaba el Genesis… Así como la elección, decisión, acción; yo no quiero a Spinoza con sus Magísteres de Boloña… ¿El libro de Baruk, no asesina la dialéctica?…
Ezequiel donde se encuentre no me interesa… ¡EZEQUIAS LEVANTATE Y MATA!…
Mientras mirabas The Green Prince, en NETFLIX; HOLLYWOOD EN SU LOBOTOMIA PERFECTA…
Tu mundo de cine no está en la Tanaj… Los círculos encadenados del séptimo céfiro y sello… Bàra: cerrajería metafísica, griego sin koiné, veterotestamentario y basáltico…
Sin adicciones, y adicción… Morfológicamente veo tu gramática castrada… Sintaxis.
No me importa tu mierda que osatura palabras, sentencias, nomenclaturas de otro nombre fijo y pelotudo…
Como se llega a ser uniformado cuando no toco, no cojo y no escribo para rojos de showroom, mexicanos que les parecen salvajes unos estudiantes que incineran gasolineras.
Antagonistas de los chicos que mutilan, aquí mismo, ahora mismo…
Pizza, birra, faso, radicales, ademanes, tauromaquia al estilo Bradford…
¿Y TE ACORDAS DEL JUICIO A VUESTRA HONORABLE CORTESUPREMA DE JUSTICIA ARGENTINA?…
Por primera vez se manifestaron todas las sinagogas, abrieron sus puertas, hasta para con sus futuros crímenes fantasmas del mossad; para con el hogar elegido al público, y luego bombardearon una plaza…
Era Irigoyen, el fantasma de Irigoyen y su Pearl Harbor… Y ¿Dónde está mi elefante?…
Y el adolescente persa que rociaba con mula su tersa y avejentada piel…
Muerto como su amuleto; encarnado, como prosa… Escribiendo, ese garabato, ese palimpsesto ya no existe.
Así como Indigestiones metafísicas ahora se transforma en Macabi…
POSTDATA: Ok… Tres libros; ante la música frente al horror; la liberación de la modernidad, la episteme y la estructura. Junto al Derecho… Y cosas que no se, porque vos, tan solo, sos cómplice por inercia cuando presionas la epidérmica… Suavemente…
Senilia para mi es mi Cien, esquirlas, implosión…
¿Por último, se acuerdan lo que dictamine sobre Colombia? …Un sonar a eones de distancia…Un Poeta… Filosofo… Y un político, peligroso.
Mi Daemon es un demonio interior del accionar de la autoridad jurisprudente y política, digamos es Mr. Hide, pero sin dicotomía, sin axiologías baratas, probablemente sin piedad; un tornare algo más que radical…
Instrumentar lo que vos y el deseo de tu deseo quiere que sea. Estas errado, deseos deseados, conmoción, toda esa mierda es demasiado hasta para San Petro; y no te olvides que todo es mucho para mí…
Me rio de tu prostituta búsqueda de referencia… No hay nada… El papa, te va salvar… O el memorar; en México, Ecuador, Honduras, China o una superpotencia fantasma de acciones gaviotas, Argelia, la cobarde e inútil Europa…Metete tu agon de peluche en el culo…
Sócrates bebió una cicuta, el esquizofrénico tumbo un Imperio, sus tesis Imperialismos… Y la historia arrasa…. Haití será Haití… Enantodromia, ahora maduro es Georg Bush…
¡NO TODAS LAS PUTAS TIENEN DEVOCION POR LA PIJA; CASI TODAS SOBRE ESA PIEDRA, ADORARAN SU CAPILLA… ¿LA DEVOCION O JULIANA DE NORTWICH NO ES LO MALO… EL SEXO… HACE FALTA?…
QUISIERA COGER COMO UN ZOMBIE TODO EL DIA. PERDIENDO EL TIEMPO EN LA CAMA…
BELLEZA, DELEITE Y ROMANCE DE UN DESEO QUE DURA TAN POCO…

2016…

El Alma de Occidente”. Capítulo II

Sócrates el prosaico, el Homo universalis de la polimatía estructural de la Filosofía griega es sin lugar a dudas la Imitatio christi de la devoción y el terror de la ἀρετή del Sabio en su máxima expresión…
Sócrates el plebeyo, el chamán que conjuro el Laos de la naciente generación aristocrático/ateniense encarnado en el culmen extático de la máxima figura de una de las familias regias dominantes de la
península de Atenas, al descendiente de la dinastía Alcmeónida; al
joven Alcibíades, transformado en el Sileno desesperado de una
carnalidad insaciable ante la adoración inmoral de su figura
fantasmagórica; prácticamente en la máxima devoción y aposición del
carácter de la homosexualidad en la práctica griega en torno al Saber y
el Conocimiento en el culmen del Deseo literal, en el éxtasis del goce del soma mismo donde sin reparos o posibilidad de articular una
mueca, mascarada o pose frente a las revelaciones del corazón de la
Filosofía primera en sí. En el arte underground, en los grafitis desde la liberación erótica del erotismo abrasador de las estatuas de dioses
infames y de la sabiduría predecesora perviviendo en la opresión de
una Toga purpura demasiada ceñida en la impresión falaz de sus
devaneos de taumaturgia y misantropía. En su interpretación
falsacionísta y generalizada de una manera meramente fascista y brutal devenida en una simple metodología folklórica, como παιδεία e
ilustración meramente relativizada en el carácter esotérico de sus
propias palabras enigmáticas, incluso indescifrable hasta para los griegos contemporáneos en cuestión.
Sócrates solamente pudo liberar la Expresividad de tamaña Sabiduría acontecida y precedentemente como arquitectura del rayo divino a
través de la impresión y la comprensión del rudimento más duro de
roer desde que el griego tuvo uso de razón, desde las figuraciones poéticas de La Ilíada, su libro revelador por excelencia; y
posteriormente, aunque no en una conformidad absolutamente
totalizadora de La Odisea. Las dos obras objetivadas del poeta máximo
–obviando la multiplicidad de la autoría apócrifa de las mismas- los dos poemas ciegos como su ciego redactor; como el sino de su ciega tragedia donde muere bajo el ἀγών del enigma en su máxima parvedad inusitada: Homero de Quíos…
No obstante, lo cual -comparativamente hablando- lo mismo podría decirse de Pericles como el primer Estadista, como el primer soberano emergente de la civitas democrática en lo más bajo y en la maravilla
del orden civil en su incólume invención legislativa y constitucionalista
a la hora de instrumentar el decálogo contractual ateniense legado bajo el furor del Νόµος Βασιλεύς de Solón en su objetivación…
Pero vallamos a lo directo, a lo que se torna terrible; seguramente no esperaran que les hable del ἔλεγχος bajo el κύκλωι δείκνυσθαί, de la
Ironía socrática como razón centrípeta y elíptica en su demostración contigua de historiografía doxográfica de una metodológica
contractualista en una blasfemia de artículos y etcéteras… ¿Por qué Sócrates?… Más bien los cuadernos de la cárcel de este sabio callejero solo tienden hacia la Poiesis poemática en su máxima reflexión
estética. Cuando en el mismo Fedro, el mismísimo Platón; ése Stalin que
abandono los poemas litúrgicos y dialógicos enfermos de bizantinismo nos dice en el pasaje [230d] de su antagonista insoportablemente
escrutador ante el cual nos presenta a un Sócrates sin estratagema
inquisitiva, sin artilugios del logos enredado en su propia logicidad; donde simplemente responde, responde para no desanimar la
vindicante mundanidad estética de las murallas de tamaña
gigantomaquia de una pedestre simbología estúpida, repleta de cariño y de florituras e insignificancia por parte de su compañero cuando el
mismo simplemente consuela tanto amor ignorante y violento : «No lo
tomes a mal, buen amigo. Me gusta aprender. Pero el caso es que los campos y
los árboles no quieren enseñarme nada; pero sí, en cambio, los hombres de la ciudad» …
¿Acaso no nos adentramos en el cuerpo tatuado, en el reino de las lejanas e infieles tierras de Φθίη?… ¿Acaso no había otro Sócrates dentro de Sócrates mismo?…
Hablo del δαίµων socrático como una entidad fantasma, como “el otro yo”; como la posesión de la ψυχή en su mortalidad; en la relación de los griegos frente a la muerte, en la relación de los griegos en la doble existencia de lo perceptible del soma y la imagenología. El ídolo inconsciente…
Empiria y oniromancia; no importa el porqué de Sócrates como un traidor, como un Poeta de la justicia y la Injusticia del Espíritu en sus confines…
Del agonístico poema espartano de la Asklepieia de la sabia savia de
Imhotep en su Hierón curativo; en la vibración del pulso agonizante, en la narcolepsia del opio visionario, en el canto del Arpista del Faraón
Intef: «Generaciones y más generaciones desaparecen y se van, otras se quedan, y esto dura desde los tiempos de los Antepasados, de los dioses que existieron antes y reposan en sus pirámides.
Nobles y gentes ilustres están enterrados en sus tumbas. Construyeron casas cuyo lugar ya no existe… ¿Qué ha sido de ellos?… He oído sentencias de Imuthés y de Hardedef, que se citan como proverbios y que duran más que todo. ¿Dónde están sus moradas?…
Sus muros han caído; sus lugares ya no existen, como si nunca hubieran sido.
Nadie viene de allá para decir lo que es de ellos, para decir qué necesitan, para sosegar nuestro corazón hasta que abordemos al lugar donde se fueron.
Por eso, tranquiliza tu corazón.
¡Que te sea útil el olvido! Sigue a tu corazón mientras vives. Ponle olíbano en la cabeza.
Vístete de lino fino. Úngete con la verdadera maravilla del sacrificio divino. Acrecienta tu bienestar, para que tu corazón no desmaye. Sigue a tu corazón y haz lo que sea bueno para ti. Despacha tus asuntos en este mundo. No canses a tu corazón, hasta el día en que se eleve el lamento funerario por ti. Aquél que tiene el corazón cansado no oye su llamada. Su llamada no ha salvado a nadie de la tumba».

En la διαίρεσις, en el ειδωλον; en el aforismo número doce de Los caracteres de la belleza de mis “Consideraciones de un alma bárbara”; en la Enciclopedia de la Thanasophía: «Un hombre oculto, un tercero excluso, el enigma de la trascendencia.
La primera naturaleza del hombre es fenoménicamente expresiva de su segunda naturaleza inexpresiva y ciega ante una tercera naturaleza incógnita e inaudita de su propia trascendencia.
Allí no valen las palabras, ni el lenguaje universal y menos aún la filosofía de la Simpatía…»

En su propio ειδωλον, en su propio éxtasis epóptico es en el espejo donde Dionisos se obnubila frente a su propia imagen, en el espejo se
refracta la reflexión total de su propia figura refleja de un mundo en silencio…
De allí el ultimo pedido al amigo leal, al depositario del amor leal, del amor divino que no admite fidelidad; tal cual como figura en el parágrafo [118ª] del Fedón: «Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págalo y no lo descuides» …

EL ALMA DE OCCIDENTE…

“El Alma de Occidente”. [Capítulo V]:
La experiencia ctónica de las divinidades griegas, su numinosidad y el crol oblicuo de Apolo
representan uno de los nombres de la historia condenado a la furia de los titanes; torvo en
la torre de un manierismo existencial como el propio Francisco Quevedo en su resguardo
quietista.
El eremita que deambulo por las polis griegas desde su propia invocación, el Dionisos niño
desmembrado frente al espejo: Friedrich Hölderlin.
En mi “Enciclopedia de la Thanasophia”, sobre todo en sus Consideraciones de un Alma
Bárbara. Creo que la misma barcaza es la que naufraga en torno a Los oleajes del mar y los
vendavales del cielo en medio del carácter ansiolítico de la contemplación y deificación de
la naturaleza en su sabia salvia ansiolítica y deificadora donde probablemente se encuentre
algo más que Yo y ese loco poseído, observando desde el ventiluz de su torre de Tubinga
con el pequeño riachuelo en su paciente ondanar y crepitar debajo de si, donde
probablemente haya visto lo mismo que pude observar y describir en una sección intitulada
de mi “Enciclopedia…”, como Aurora nocturna…

[Cuando uno tiene el privilegio de contemplar el corazón desgarrado y sonrosado de la
noche, inmediatamente se transforma en un apóstata del espíritu de la obscuridad…]

Y déjenme decirles que dicho color parece algo más que un color; más bien se asemeja a un
vomito sanguinoliento que cayó del cielo –piroplasmático- como una nube toxica de una
noche profundamente envenenada que se derrama en su propia acuosidad, en el calor
turbante de una soledad contemplativa; del cielo avistado y tachonado por constelaciones
que empiezan a caer como lienzos podridos de un celaje agonizante; y yo lo observo todo,
como un testigo avizor, desde una maltrecha persiana americana junto al raptar de un
reptil con su inmovilidad paralizante…
Probablemente este hacedor de jardines donde habitan los dioses, donde la experiencia
vivificante de los mismos es ocasión de jubileo y celebración encadenada a la muerte.
Precisamente, en Der tod des Empedokles es donde realmente vi en Hölderlin un reflejo
abismal de mi propio destino, aunque siempre supe que debía llevar más allá mi tarea que
investirme como otro bardo, como otra figuración, simulacro y repetición de los himnos
eleusinos en la poesía de una cosmogonía de la noche de los dioses o en la cosmogonía de
la ausencia del mito en su poiesis revelada…
También descubrí a la locura en su propia Poética del no atreverse a abandonar ese dejo de
ingenuidad e infantilismo suicida; alguien que jamás podría escapar de su propio erotismo
abrasador y de su tierna fragilidad silente y cristalina contenida en la madre de toda
sofrología….

“Nada es más fugaz que los Dioses, redacta Hölderlin en una misiva para un compañero;
ellos cambian sus moradas y solo dejan cenizas, unas cenizas bajo las cuales podremos
encontrar rescoldos. Somos los Poetas quienes podríamos reavivarlos, cuando sea propicio
el lugar el tiempo y la palabra alentadora…”

Al final Hölderlin se condenó a la soledad de su propio Olimpo, de un religarse que ni
siquiera pudo retener en la intencionalidad de la noche profunda de un alma exasperada
frente al desierto que crece en torno a la experimentación del Símbolo; despojado de
vivencia y pertenencia frente a tanto testimonio fenoménico de la consciencia universal en
escapismo, sin marcha atrás, donde el Poeta se convierte en un Artista de las revelaciones
etopéyicas de lo que fue lucidez y asombro…
Su profetismo, sus himnos a la obscuridad y el saber que lentamente se despoja de lo
primordial; de su propio reconocimiento donde el rostro del joven poeta se torna en la
gestualidad de un rictus tenso y ataráxico; para dar paso a una logografía de antiguas
invocaciones perdidas en las penumbras del Ἔρεβος

En la reverberación aritmética imposible de un soliloquio iterativo en el neo plasmo
conscientemente figurado en el espacio vacío, en la resonancia iterativa de los Annales de
la locura ilocucionaria y evenemencial de una mitología especular de intestinos,
indigestiones y revelaciones desde la conjuración de Hypnos, sus mordazas y la sutil
fragmentación de una consciencia objetivada sin registro y experimentación involuntaria
donde solamente impera el dialogo de la negatividad absoluta frente a la Virtualidad de lo
real…


“El Alma de Occidente”. [Capítulo VI]:

«El sabio crea, el genio copia y el mediocre imita.»

Éste estúpido refrán popular, ilógico desde la misma dialéctica que implica en su
deprecación, tan solo puede ser entonado por los coros estridentes del desánimo y la
venganza de lo que hoy todo el mundo conoce y denomina como Artistas, Artistas del
Charisma, don de la vejación absoluta para los griegos el arte del hacer favores desde el
agrado, desde una mueca que no está salvo en las aristas de lentejuelas del Bufón
predilecto de Ricardo III. El payaso que mientras lo regocija con sus sandeces de prostituto,
a la vez se torna serio, comienza a reírse de la regia corona idiota; lo inquiere, lo convierte
en su marioneta vudú, en el postrado que se enoja para no mover su culo fofo de su trono
real mientras la investidura del χάρις se convierte en autoridad, en Magister dixit para
luego investirse en el despotismo de los juegos de la inversión, hasta obligar al pobre
Ricardo a arrodillarse, a besar su muñeca inerte como un vasallo para terminar con su
propio báculo sobre su cabeza y en el éxtasis de la posesión el rey proclama: ¡Ipse dixit!…
¡Ipse dixit!…
Realmente si el Mediocre como tal imita es el ídolo de la Sabiduría, su doble, su otro yo, el
ladrón de todo esto. Un adefesio de figurita devenido en una mera síntesis
insignificantemente anonada. Ni hablar de cómo el Genio devino en el desprestigio
afamado del quererse ver envuelto en el torbellino del cariño de los tontos y su
reconocimiento…
Son pocos los que empuñan el Tirso y menos aun los que encarnan toda la atomización de
los nombres de la historia. Yo prefiero hablar de Poetas en el sentido más llano y
generalizado de la palabra. Yo sé porque las monas suelen vestirse de seda, pero también
sé que son muy pocos aquellos predestinados y condenados a la holgura de su Toga
purpura y ni siquiera comprendo cual fue la intención de este devaneo soso y vulgar para
pasar el rato. Igualmente es algo que no me interesa explicitar en demasía…
No voy a redactar una historiografía insulsa de La belle époque de la comedia humana,
tampoco un Descensus ad inferos de una tragedia existenciaria de la maestría de la
sospecha de algunos personajes célebres y valentes en la representación del show de su
demonio interior junto al costal de habladurías de piedra que obliga sin descaro a llevar a
cuestas mientras se desintegra la mera fenomenología de catálogo de un fenómeno
piadoso que probablemente sea el único legado de dicha escuela en su espantosa cercanía,
en su actualidad contemporánea…
Anacrónicamente y pateando el tablero de la historia quisiera comenzar con el Espíritu mas
orgiásticamente vital de lo que concibo como los actores principales de mi concepción de
los Poetas de fin de siglo: con Empédocles mismo, el muchacho de Agrigento que gracias a
la actividad del plagio de sus primeras enseñanzas órfico numerales de Pitágoras de Samos
en persona, fue quien lo llevo a patentar su saber, a escapar de la esfera exotérica y su
pérdida de libertad frente al encadenamiento de la comunidad cerrada, al sema del soma
de la orfeotelesta, a jugar con su esfera sólida en su propio recinto párroco de ceremonias
itálicas de ayuno, silencio y misterio…
Empédocles -a diferencia de Platón quien también oficio como discípulo- horadó, por así
decirlo, la teluria del mathema de su Herr Professor.
De allí su conceptografía tan radical como original; una enunciación tan esencial que rompe
cualquier relación en búsqueda de una referencia…
El Concepto liberado del simbolismo, despojado del sentido icónico del elemento
noemático de una ἐποχή transcendental irreductible, de una conexión que solamente toma
su carácter de aprensión de lo real en la inmanencia meta empírica indirecta…
Probablemente no seamos conscientes de la conceptografía de Empédocles o solo yo sea el
único consciente de la misma, por descuido, ingenuidad y un sentimiento extrasensorial.
Más bien, nuestra metodología, si es que podríamos nominar bajo esa misma semiosis
nuestra actitud taumatúrgica de crear semántica y sintácticamente lo que podría
denominar como Conceptos flotantes, conceptos librados al Mystés como huella, reflejo,
expresión, memoria y reminiscencia de sí mismos. Conceptos revelados y liberados a su
propia existencia, influencia y experiencia recíprocamente contigua…
Un lugar donde el concepto, por decirlo de una manera pedante, se encuentra a la mano.
Como esas esplendidas manzanas de oro de las rumorosas Hespérides donde todos pueden
probar de las mismas y esenciarse a través de su propio sabor. Aún en la cercanía terrenal
de la augusta tierra con sus engendros Titánicos y su violencia directa sobre el cielo
estrellado de una harmonía imperfecta…
De allí los discípulos indisciplinados como idolatras ciegos y los cínicos enceguecidos por la
bruma helada que se asienta en la impostura de quienes desnudan su corazón cándido,
pero tan sensitivo como un sándwich de milanesa desalmado y sumido en la pena del rocío
fatalista de un mañana, helado como la nieve cuando quema el resto de carne viva aún con
vida…
Volviendo a Empédocles mismo podemos ver que tanto su vida como su Sabiduría en su
experienciarse mutuo a lo largo de toda su existencia se va concentrando en una animidad
centrípeta de sí mismo para llegar a ser lo que se es; llegar a los límites de los confines de
su Psique y su Soma hasta lograr el proceso de convertirse en un solo elemento, en un
concepto de carne y espíritu que se fusione en el cosmos.
Llegar cada vez más alto; y sus discípulos son precisamente la praxis indirecta de sus
conceptografías de plata; tomemos como ejemplo al joven Georgias de Leontinos
pergeñando en su contemplación nocturna los recuerdos de la mar embravecida y la crítica
del criterio de la locura abisal, una crítica de la esencia del Logos y el Hombre en medio de
una tormenta que engaña como Poseidón mismo; obscurecido no por el ojo de Tifón, sino
por el sentido moralmente condenable de nuestra mentalidad impuesta, diagramada y
cuadriculada por la religión de la Persona, la trinidad, y la pasión. Esa impostura de ese
judío esquizofrénico que termino en la cruz por sus “pescados”.
Ya habrá tiempo para hablar del muchacho de Nazaret y de decodificar su mensaje de amor
incondicional, absoluto y sin finalidad. Soteriología solo comprensible por la ira divina y
vengativa de su propio Dios: Monsieur Iahveh, el insaciable, el tirano innombrable, el
déspota y psicópata que se divierte en el banquete fúnebre de su mirada y carcajadas en la
sordidez de sus ojos que todo lo ven, sobre todo el peregrinar tiritante de su predilecta
creatura y su duda, de Abraham, su cordero e Isaac. Una deidad criminal que se divierte
vengándose del mundo, de sus propias creaciones, el gran torturador; el asesino serial de la
familia de Job…
El pueblo elegido por un Dios criminal, maculado y vengativo del más acá, ésa basura, ese
engendro vetero testamentario con un corazón desértico, cargado de muerte…
Bueno, para acabar con Empédocles no voy a perder el tiempo en su suicidio u o aspectos
biográficos que solo sería una resolución redundante, pedante y demostrativa para la clase
de lectores que no me importan en lo más mínimo.
Simplemente hay que tener lo que hay que tener para acabar consigo mismo arrojándose a
las profundidades magmáticas del monte Etna u o ahorcándose en un olivo reseco junto a
los azotes implacables del Noto sobre alguna llanura desértica y profunda en algún lugar
del Peloponeso. Su mereotopología se concreta en el acto de su labor y su sabiduría
involuntaria que derramo sobre los demás sin pedir nada a cambio. Tal vez yo también
tenga el mismo pathos, el sino heroico e ineluctable de un hombre divino…
El amor de los dioses a veces es peor que el suplicio de Sísifo…
Aunque quien nos quita la gloria del prestigio de nuestro arrojo heroico, de nuestra lealtad
incólume frente a la maravilla de haber nacido para algo más que la vida misma.
Nadie conoce de nuestras penas derramadas en cada noche abierta…


“El Alma de Occidente”. [Capítulo III]:
El Μουσείον que represento la ciudad de Alejandría en el auge de la heterogeneidad de
caminos sin redención, de senderos y encrucijadas bajo el peregrinar semitario y fugaz de
una homografía crisopéyica; en su miríada silenciosa y compleja de una marcha solitaria
hacia las entrañas de la interioridad humana encadenada a la oquedad del soma en su
confinamiento. En su casuística banal y heterodoxa de su espacio vectorial y su
desplazamiento liminar de la polaridad cero como el Momentum de una caída libre de la
ψυχή en su esfuerzo desesperado de escapar de dicha heteronimia inmóvil; de la
pluralidad de una experiencia paralizada en el movimiento inconsciente de su figuración
autoconsciente de una consciencia pétrea, ciega e inmóvil frente a su propia adversidad de
una inversión ineluctable…
En el camino hacia la claridad del bosque, en el acecho de la interiorización inútil del Saber
como mera brutalidad silvestre del reconocimiento etimológico de la voluta de dicha
horquilla de replicación de un enunciado u o proposición del genoma de una predica
cornucópica de la identidad literal de una mantica Phantasma como la burocracia hierática
de los “Escribas reales” con sus mantras que se deshacen en el Nomos de su ingenuidad
acopiadora de tropiezos y recaídas suicidas desde la mera conversa doxográfica que
engloba todo el macro cosmos estoico de la pornógrafa iteración de la actividad del
claustro, en donde se entonan todas las noches la égloga de las azadas y la lectura revelada
de todos los escritos sublimes, divinos y trascendentales, legados a una vocifera y
estridente voz declamatoria bajo el dictamen perlocutório de una palabra desgarrada bajo
la imprudente impaciencia del alma mater de lo que fue, es y será la invención inhumana
del nacimiento y la génesis de los Monjes negros nomenclatura basáltica de la literalidad
del deseo objetivado, tanto en su creación como en la legislación innecesaria del referente
semiótico en la pureza sacra y zarca del elemento primario del Alfabeto ulfilano, en su
vernácula originalidad del impaciente veneno latino que se decantara en el goteo
mezquino de su fuente primaria en torno al cursus escolásta a cuenta gotas de la hiel
vetero testamentaria del pueblo elegido en su carácter comparativo y paralelo;
exceptuando dicha tarea infame e insana a la “Escuela de Salamanca”, ese milagro del
verbo carne medieval encarnizado en el relámpago salvaje, de esa luz que se adelantó a su
sórdido trueno, a la redención de las Humanidades como ciencia, consciencia y proceso en
su máximo esplendor; superando y dejando a la vera del camino el Humanismo de la vita
nuova del renacimiento de los muertos vivos.
Pero no quiero escurrirme en las ramificaciones simpátricas que detona la ciudad de
Alejandría en su expuesta y estúpida idealización de un bárbaro sin alma bárbara; de esta
infundada metrópolis arábiga como producto o mera mercancía de un conquistador sin
ánimo de colonizar, de un temerario acaparador de tierras lejanas, ajenas y sin ningún
sentido de pertenencia real. Precisamente este discípulo de marioneta bastardo,
convincente y conveniente para Aristóteles mismo, en su última actividad propedéutica
antes de abandonarse en el corazón más profundo de los Mitos; el hijo de Filippo de
Macedonia, el helenófilo de salón conocido como Alejandro Magno ese bárbaro despojado
de sentido de pertenencia y rodeado de Maravilla y Taumaturgia por el esclavo inmundo de
Calístenes en ese inmundo retrato hagiográfico de un arrojado exhausto de la cuna de Oro
de la farsa bastarda, de la neutralidad usurpadora de su propio hermano, relegado a la
falange de su hermanastro como otro ἑταῖροι legionario, esclavo y dispensable.
Volviendo al bastardo, volviendo a Alejandro, el gran creador de la institucionalidad del
Saber en la edificación de lo que luego serían las referencias de la modernidad más
enferma y perniciosa…

[¿Acaso no estamos hablando de la dirección unilateral que tomara la civilización
Occidental durante los próximos siglos hasta llegar a Descartes mismo y su personalidad
Óntico/Teosófica a la hora de condenar al olvido las verdades eternas, su contradicción y el
elemento positivo de la síntesis de las mismas en el derecho y la potestad inexpugnable del
verdadero taumaturgo de la modernidad, del verdadero creador de la Metafísica Moderna,
del jefe de todo conocido como Gottfried Wilhelm von Leibniz?]…

Retomando los papiros roídos y acumulados por la elite de los monos babuinos arrastrando
su culo de mandril en la obscuridad impenetrable de esta Magna Biblioteca de los
Πίνακες
en su acumulación de papel higiénico; en la cooptación monofisísta de las palabras
inscriptas en dichos pergaminos mal olientes que lentamente tomaran distancia del
hombre común en su taxidérmica momificación a resguardo de las mareas del Nilo hasta
llegar a la destrucción masiva de los mismos a cargo del hombre más infame de la historia,
del bufón servil, desleal y redactor de ese engendro espantoso conocido como el Codex
Theodosianus.

Una basura sin parangón en la historia; tal vez un símil de semejante sorete reformador se
asemeje a la figura de ese tecnócrata hepático, de ese traidor de Mijaíl Gorbachov. Ese
cerdo predestinado al suplicio de la cólera terrible de los azotes infinitos de Iván el
Terrible…
Volviendo a Alejandría, la invención de Serapis, tanto como la del culto histérico propuesto
por decreto de Alejandro; sobre todo al sometimiento y la subordinación incólume a su
deidad política por excelencia contaminada por el elemento paradigmático de la tiranía de
una teoría de cuerdas de una divinidad devenida en mera materia obscura que Vive en lo
oculto, que escapa de cualquier matriz y sujeción de la logicidad del Ser en torno al
elemento real del clinamen físico y ontológico de su propia Rerum natura…
Una divinidad que se muere en el carácter efímero de su evanescencia despojada de su
propio Numen sagrado bajo el cual se sacrifica la cálida sangre del espíritu libre de
cualquier orden del libertinaje estrictamente erudito. Como el holocausto de la esencia
primal del materialismo epicúreo llevado a su máxima expresividad bajo las figuraciones
monadológicas de Lucrecio: el gran hilozoísta de la antigüedad detenido bajo una divinidad
de osamenta y piedra caliza, una interioridad profanada y despojada de su misticismo como
el cadáver de Amón.
Una deidad rellena de espectáculo y mera animidad simbólica que pervive en su hueca
figuración estatuaria…


“El Alma de Occidente”. [Capítulo II]:
Sócrates el prosaico, el Homo universalis de la polimatía estructural de la Filosofía griega es
sin lugar a dudas la Imitatio christi de la devoción y el terror de la ἀρετή del Sabio en su
máxima expresión…
Sócrates el plebeyo, el chamán que conjuro el Laos de la naciente generación
aristocrático/ateniense encarnado en el culmen extático de la máxima figura de una de las
familias regias dominantes de la península de Atenas, al descendiente de la dinastía
Alcmeónida; al joven Alcibíades, transformado en el Sileno desesperado de una carnalidad
insaciable ante la adoración inmoral de su figura fantasmagórica; prácticamente en la
máxima devoción y aposición del carácter de la homosexualidad en la práctica griega en
torno al Saber y el Conocimiento en el culmen del Deseo literal, en el éxtasis del goce del
soma mismo donde sin reparos o posibilidad de articular una mueca, mascarada o pose
frente a las revelaciones del corazón de la Filosofía primera en sí. En el arte underground,
en los grafitis desde la liberación erótica del erotismo abrasador de las estatuas de dioses
infames y de la sabiduría predecesora perviviendo en la opresión de una Toga purpura
demasiada ceñida en la impresión falaz de sus devaneos de taumaturgia y misantropía. En
su interpretación falsacionísta y generalizada de una manera meramente fascista y brutal
devenida en una simple metodología folklórica, como παιδεία e ilustración meramente
relativizada en el carácter esotérico de sus propias palabras enigmáticas, incluso
indescifrable hasta para los griegos contemporáneos en cuestión.
Sócrates solamente pudo liberar la Expresividad de tamaña Sabiduría acontecida y
precedentemente como arquitectura del rayo divino a través de la impresión y la
comprensión del rudimento más duro de roer desde que el griego tuvo uso de razón,
desde las figuraciones poéticas de La Ilíada, su libro revelador por excelencia; y
posteriormente, aunque no en una conformidad absolutamente totalizadora de La Odisea.
Las dos obras objetivadas del poeta máximo –obviando la multiplicidad de la autoría
apócrifa de las mismas- los dos poemas ciegos como su ciego redactor; como el sino de su
ciega tragedia donde muere bajo el ἀγών del enigma en su máxima parvedad inusitada:
Homero de Quíos…
No obstante, lo cual -comparativamente hablando- lo mismo podría decirse de Pericles
como el primer Estadista, como el primer soberano emergente de la civitas democrática
en lo más bajo y en la maravilla del orden civil en su incólume invención legislativa y
constitucionalista a la hora de instrumentar el decálogo contractual ateniense legado bajo
el furor del Νόμος Βασιλεύς de Solón en su objetivación…
Pero vallamos a lo directo, a lo que se torna terrible; seguramente no esperaran que les
hable del ἔλεγχος bajo el κύκλωι δείκνυσθαί, de la Ironía socrática como razón centrípeta y
elíptica en su demostración contigua de historiografía doxográfica de una metodológica
contractualista en una blasfemia de artículos y etcéteras…
¿Por qué Sócrates?… Más bien los cuadernos de la cárcel de este sabio callejero solo
tienden hacia la Poiesis poemática en su máxima reflexión estética. Cuando en el mismo
Fedro, el mismísimo Platón; ése Stalin que abandono los poemas litúrgicos y dialógicos
enfermos de bizantinismo nos dice en el pasaje [230d] de su antagonista
insoportablemente escrutador ante el cual nos presenta a un Sócrates sin estratagema
inquisitiva, sin artilugios del logos enredado en su propia logicidad; donde simplemente
responde, responde para no desanimar la vindicante mundanidad estética de las murallas
de tamaña gigantomaquia de una pedestre simbología estúpida, repleta de cariño y de
florituras e insignificancia por parte de su compañero cuando el mismo simplemente
consuela tanto amor ignorante y violento : «No lo tomes a mal, buen amigo. Me gusta
aprender. Pero el caso es que los campos y los árboles no quieren enseñarme nada; pero sí,
en cambio, los hombres de la ciudad» …
¿Acaso no nos adentramos en el cuerpo tatuado, en el reino de las lejanas e infieles tierras
de Φθίη?… ¿Acaso no había otro Sócrates dentro de Sócrates mismo?…
Hablo del δαίμων socrático como una entidad fantasma, como “el otro yo”; como la
posesión de la ψυχή en su mortalidad; en la relación de los griegos frente a la muerte, en la
relación de los griegos en la doble existencia de lo perceptible del soma y la imagenología.
El ídolo inconsciente…
Empiria y oniromancia; no importa el porqué de Sócrates como un traidor, como un Poeta
de la justicia y la Injusticia del Espíritu en sus confines…
Del agonístico poema espartano de la Asklepieia de la sabia savia de Imhotep en su Hierón
curativo; en la vibración del pulso agonizante, en la narcolepsia del opio visionario, en el
canto del Arpista del Faraón Intef: «Generaciones y más generaciones desaparecen y se van,
otras se quedan, y esto dura desde los tiempos de los Antepasados, de los dioses que
existieron antes y reposan en sus pirámides.
Nobles y gentes ilustres están enterrados en sus tumbas. Construyeron casas cuyo lugar ya
no existe… ¿Qué ha sido de ellos?… He oído sentencias de Imuthés y de Hardedef, que se
citan como proverbios y que duran más que todo. ¿Dónde están sus moradas?…
Sus muros han caído; sus lugares ya no existen, como si nunca hubieran sido.
Nadie viene de allá para decir lo que es de ellos, para decir qué necesitan, para sosegar
nuestro corazón hasta que abordemos al lugar donde se fueron.
Por eso, tranquiliza tu corazón.
¡Que te sea útil el olvido! Sigue a tu corazón mientras vives. Ponle olíbano en la cabeza.
Vístete de lino fino. Úngete con la verdadera maravilla del sacrificio divino.
Acrecienta tu bienestar, para que tu corazón no desmaye. Sigue a tu corazón y haz lo que
sea bueno para ti. Despacha tus asuntos en este mundo. No canses a tu corazón, hasta el
día en que se eleve el lamento funerario por ti.
Aquél que tiene el corazón cansado no oye su llamada. Su llamada no ha salvado a nadie de
la tumba».

En la διαίρεσις, en el ειδωλον; en el aforismo número doce de Los caracteres de la belleza
de mis “Consideraciones de un alma bárbara”; en la Enciclopedia de la Thanasophía: «Un
hombre oculto, un tercero excluso, el enigma de la trascendencia.
La primera naturaleza del hombre es fenoménicamente expresiva de su segunda naturaleza
inexpresiva y ciega ante una tercera naturaleza incógnita e inaudita de su propia
trascendencia.
Allí no valen las palabras, ni el lenguaje universal y menos aún la filosofía de la Simpatía…»

En su propio ειδωλον, en su propio éxtasis epóptico es en el espejo donde Dionisos se
obnubila frente a su propia imagen, en el espejo se refracta la reflexión total de su propia
figura refleja de un mundo en silencio…
De allí el ultimo pedido al amigo leal, al depositario del amor leal, del amor divino que no
admite fidelidad; tal cual como figura en el parágrafo [118ª] del Fedón: «Critón, le
debemos un gallo a Asclepio. Así que págalo y no lo descuides» …


“El Alma de Occidente”. [Capítulo I]:
Sin dudas existe una relación harto evidente entre mi Espíritu y el pueblo griego; podría
comenzar con lo grávido de su relacionarse espiritual en su esencia sincrética en la
formalización y diversificación de sus ritos e influencias Babilónicas y etc.… En la
cosmogonía de sus principales Deidades primarias y su intrincada genealogía diseminada
en una asombrosa imagenología sinfónica bajo la estructura cognitiva de su extraño
Politeísmo contemplativo, en torno a la deificación como experiencia concreta de la ψυχή
en su sinérgica Weltanschauung indirecta en sus diversas figuraciones de la cognición
psicométrica de los griegos y su consciencia en general…
En lugar de ello vamos a adentrarnos de lleno en el Labyrintho sin más preámbulos. En el
Thymós de la posesión de los dioses y su celosía; en el Pheme embriagador, en el carácter
orgiástico del inevitable erotismo que se establece principalmente en relación con los
Poetas y los Filósofos en su individuación y vinculación directa con la Sabiduría en su
esenciarse, en el carácter de procesión, posesión y enfermedad sagrada; sin obviar y dejar
de lado la delgada línea divisoria, inestable y lindante con la Locura en su osmosis sagrada…
Un Filósofo, ante todo, quiéralo o no, ama a los mitos, aun cuando sea inconsciente de su
relación ante la propia ausencia de los mismo…
Aristóteles en su vejez se dio cuenta de ello, de esta relación oblicua, directa, indirecta,
sugestiva y fulminante en torno a la sabiduría y las Deidades griegas de un modo evidente.
Siempre y cuando estemos hablando de quienes están predestinados a empuñar el Tirso de
Dionisos; pocos son los elegidos, pero los griegos a diferencia de otras culturas eran
políticos en el arte, en su filosofía, en todo lo que sean o puedan llegar a ser u o estén
realizando…
De esta simbiosis política de la mentalidad griega que se ejerce hasta defecando; aun
contradictoriamente siendo conscientes de lo inefable de nuestro espacio en su
intermediación frente a lo supra terrenal de los Balcanes, frente al panteón Όλυμπος
donde probablemente sucede todo lo contrario…
Precisamente en la morada luminosa que contenía la furia magmatica y despiadada de los
Titanes bajo su propio peso es donde regia un orden totalmente apolítico, inverso, tiránico
y acráticamente ciego como una tragedia de la tragedia misma. Como el amar vindicante
de la procesión asesina de las Βάκχαι en su juerga orgiástica del placer de la sexualidad
fémina inconsciente…
En cierto modo las deidades griegas -principalmente las ctonicas- que emergen de las
telurias del inframundo tienen una relación más estrecha, profunda y carnal con el hombre
que se encuentra en la búsqueda de la sabiduría; seguramente su amor no correspondido
destruye al amado, de eso no cabe duda, pero el amante no puede obviar esta
impotencia…
Desde los poemas homéricos hasta las bases fundacionales de la literatura griega;
principalmente la Ilíada y sobre todo la Cosmogonía de Hesiodo uno siente que está
dominado y dominando ese amor revelado y religado en uno mismo.
El objeto de esa demanda imposible de saciar no solo necesita de amor para respirar…
El hombre iluminado, el poseso sabe que no solo necesita de ese amor divino e
inabarcable; con el tiempo uno cae en la cuenta y razón de que dicho amorío incondicional
también necesita de uno mismo, aun cuando no solo dependamos del mismo…
Nuestra religiosidad no es un holocausto suplicante porque uno mismo establece dicha
relación mistérica con esa pequeña polis en la que nos transformamos paulatinamente,
somos conscientes de que en cierto modo somos nosotros mismos quienes deificamos
estos dioses amantes e insaciables; de que nuestra actividad contemplativa es una
taumaturgia mortal. Nuestra mortalidad nos hace divinos, pero no absolutos; de allí que, a
los ajenos, a los que proceden detrás de la procesión del iluminado sea necesario
encaminarlos por la senda correcta de este caminus semitarium en torno a la esfera del
Saber, pero nunca al Conocimiento del dominio real y concreto…
Tarde o temprano es uno el que debe romper este romance enajenado con lo divino;
cuando la promesa se quiebra, uno se ubica en una posesión activa de su propia
experiencia en concreto, uno en cierto modo se ve en el desamparo, en la infinita
desolación. Es allí cuando uno toma consciencia de lo consciente de la invención de la
Magia detrás de la Tragedia, del carácter terrible de la existencia en un sentido infinito
como un Deus otiosus que mora en uno mismo, en el poder del logos devenido en un
instrumento dialécticamente absoluto, en un poderío profanatorio del numen que irradia
desde las esferas inmóviles en la fricción del religar de lo sagrado en su condenación de la
propia existencia más aquí y más acá…
Probablemente en la rebelión revelada de la autoconsciencia de uno mismo consigo mismo
brote el nacimiento del Enigma; lo esotérico de la propia palabra, el éxodo de las brumas
de la mística que anegaron nuestro propio Espíritu…
Uno mismo se convierte en un enigma, en un mysterium peligroso para las divinidades
mismas.
Uno mismo precisamente no vive de las invenciones enigmáticas de lo que está más allá de
la tierra, si no que uno se convierte en un hacedor del enigma, ingresa en su esfera, uno
tiene el poder de librar una batalla en torno a la Magia trágica que encarna su existencia…
Involuntariamente eso es lo que da esa sensación de serenidad; el saberse condenado al
amor terrible de la meta empiria Onto teológica de lo inefable; pero a la vez el evento
sucede y se presenta bajo el misticismo y la interioridad del hombre consigo mismo…
Uno como Filosofo está en constante conflicto con el Olimpo y la tierra absurda, vacía en su
insensatez, en su mostración descarada de su violencia cruel y sanguinaria; en su vulgar y
sacra protección que reside en la ignorancia ejercida desde la limitación de quienes quieren
instrumentar la Razón, desde los límites de sus propios confines, sin sentido de
mancomunión, bajo el imperio de la mera doxografia enajenada de los que están por uno y
necesitan de uno. Precisamente en dicho momento, cuando uno es consciente del
desgarro de la cúpula de dicho universo teleológico, de esta inversión de una metafísica de
por sí ya invertida es cuando nace el corazón cándido, crudo y terrible del individuo. Donde
uno se sabe involuntariamente condenado a comunicar a los demás su poder, su carácter
gorgonico bajo la revelación de su consciencia consciente, de su facultad y potestad del
poder articular el devenir y su corrupción, de su iconoclasia. Uno alberga esa luz que
termina de dar a luz, precisamente esa luz que traspasa el manto que cubría su propio
cielo…
El misticismo que se adentra en el reconocimiento de uno mismo, ahora se convierte en
una espiritualidad política, en una sabiduría del dominio desde el conocimiento de lo real
donde nos encontramos cara a cara con la verdad inaudita de nuestra propia irrealidad, de
nuestra anti physis humana; del elemento humano soterrado en lo más profundo e
inaudito de nuestra propia humanidad…

PRÓLOGO Y FRAGMENTO DE LA MAGIA DE LA

400 libros para un proemio jamás escrito…

Palabra… indagación.
Flavio Josefo; Antigüedades Judías

Nunca escribí un prólogo, si proemios, ese es mi fado involuntario; como este libro, como los que lo anteceden. Inconscientemente siempre fui un destructor de la mera literalidad del Deseo, del objetivar amanuente de todo lo basáltico de cualquier Poética revelada desde lo disoluto de la absolución devocional de la ἐξήγησις bajo la remisión inauténtica de la redención de una experiencia sitz im lebem desde lo consciente en su brutal ἡ κοινὴ διάλεκτος [hē koinē diálektos] en torno a la adventus tiránica y vengativa de la existencia real de todo lo que se enfrenta a la vida misma y a su vivencia que exige algo más que la mera poltronería existenciaria del pervivir de la misma …
Supongo que para muchos yo soy un redactor de evangelios del mero aniquilamiento de la obra en su pureza prístina e inmaculada; y para los spectatores disciplinados e ingenuos, en cambio, su mimum vitae de la referencia refleja del último tlahcuilo, soferim, escriba o masoret de una marioneta einverleiben de espanta pájaro en el señorío absoluto de este desierto de palabras, acidez ribonucleica y pelotudos estéticos al por mayor…
Por mi se pueden ir al demonio todos los testigos avizores: el lector, el diletante, el libertino que se apasiona ante cada rumor de la mostración de mi meta empiria pornográficamente alejandrina.
A fin de cuenta, creo que los hombres inútiles no se merecen nada…
Pero involuntariamente no puedo dominar lo que brota de mi Espíritu, quisiera destruir sus confines, pero ello es ir más allá del mero ejercicio en “nombre” de un acto imposible.
“Ab insomne non custita dracone”. Así rezaba la inscripción más enigmática, asesina, extemporánea e ilógica grabada en el corazón de un monasterio franco erigido por el propio Carlomagno en sus últimos suspiros de aliento y de marfil; arquitectura medieval faraónica que con el tiempo pasaría a convertirse en la innombrable “Catedral de Chartres”: una extraña Universidad del Siglo XII asediada por la furia normanda, por su propio kobold, y por su prestigiosa y regia maestría en los estudios de la Lógica nominal que la historiografía gramatical denegara en contra de su propio modus significandi, su verbo y su modo escondido en la díada de su laberinto concéntrico despojado de corredores amurallados, en la curvatura de sus once círculos geodésicos en torno a una ἔλλειψις (Elipsis) sagrada imposible de profanar…
De allí la tentación de lo terrible, qui pro quo del canto que proclama la gran limosnerie de mi propio Animo insaciable y de su aenigmata que tarde o temprano me destruirá por completo; como otro juguete de los Titanes por desmembrar, como otro Dionisos cercenado y arrojado a la mar.
La iconoclasia del Símbolo converge en el mismo acto de predica que el Capital.
En la necesidad del Sujeto y en lo Absoluto de su Ser frente al concepto, en su revolución, en su ciega atención; en el Signo y su conflagración universal.
La necesidad de escribir este último encuentro con el azar, no proviene de mí, proviene del caso de hablar de lo real; de la farsa de la construcción de la Persona, del Renacimiento florentino de los muertos vivos. De una dimensión posible más allá de las coordenadas de la Modernidad; aquí se encontrarán con el conocimiento de lo terrible en su sentido de implosión primaria; en el vacío que nos puede aniquilar, en el silencio del límite de la figuración del elemento humano.
Pero, como el nacimiento de una nueva estrella en el universo ya es al menos para mí, una imagen demasiado tardía.
Todo lo real, toda poesía que se licua se convierte en una promesa quebrada; no por el autor sino por usted lector mismo. Insuflar, devorar, tomar demasiado en serio la parquedad del cementerio de todos los nombres de la historia sin ser ninguno de los mismos, ni siquiera sus epígonos necrológicos.
ἐποπτεία de mi efímero epitafio, eso es lo que son y seran.
Éste es un libro que atenta contra el arte barato del sacudir y succionar hasta la última gota de mi veneno; mi razón a fin de cuentas la ejercen para no instrumentarla… ¿Oh acaso estoy mintiendo?…
Jurisprudentes; detesto la humanidad de floritura, el ejercicio infame de ser lo que nunca deberías llegar a ser…
Acaso no notan que el mundo está en silencio, el mundo está inmóvil, detenido; el Estado ha muerto. Y luego exigen; ¡exigen demasiado!…
Por momentos pienso que lo mejor sería levantarlos a patadas de su poltronería existenciaria, pero adoran el muladar exotérico que vierte esa tibia y cálida bazofia sobre sus propias ficciones de metástasis imaginarias; de allí proviene el caso de que jamás nadie se atrevió a descorrer el telón de la muerte; nadie observa la Magia detrás de la tragedia en un mundo donde no existe nada más que lo efímero de Identidades phantasmas, cadavéricas de su propia naturaleza naturadamente innaturada, de su etología de campo bastarda de un mundo condenado al animismo modulado de su objeto de creencia que llaman “Naturaleza humana”.
¡La naturaleza se domina, o se incorpora; y no digan nada!…
Tal vez no adoren la luz que irradia aquí y ahora; tal vez adoren la sombra de la misma, o las de ustedes mismos en su prosodia de florituras, en la alquimia temeraria con la que someten las palabras justas y genuinas de lo que aquí se inscribe en la esfera de lo real con dominio, saber y conocimiento.
No solo aburren y abruman, también se vengan de la vida; en la intuición condenada a la corrupción no de algo “más allá” o “más acá” si no en el “más aquí” de su propia usabilidad pasajera deferentemente indiferente e insensible.
La implosión del Símbolo los aterra; los interlocutores mudos solo articulan su propio predicado, porque no son nada más que una triste entidad, una inútil figura de la experiencia vacía de una metafísica roída por la predica consciente de sí misma…
¡Yo no soy su puta rockola del asombro!… Soy un Poeta involuntario; pertenezco a la atomización histórica de esos veinte nombres de la historia que aparecen cada dos siglos con suerte. Y eso mismo es algo que hasta los Dioses lo desean con un gozo del goce tan enfermo y literal como el de ustedes en su Deseo moribundo…
¡I want to see the sun, blotted out from the sky! … ¡I want to see it painted, painted, painted, painted black!… Creo que así concluía Paint it, black…
¿Estoy en lo cierto?…
Ahora que lo recuerdo; acaso no fue el telón incidental en la marcha de unas tropas gregorianas. Una formación de infantes con Chaquetas Metálicas entonando al unísono la preciosa oda esquizofrénica vindicando la figura del ratón Mickey Mouse…
¡Fantasía with Stokowski!… Mientras Saigón era devorada por las llamas insaciables del inferno…
En dicho momento, no era el único portal en la tierra…
El olvido es la tumba del símbolo; podría patearte adentro del foso también. Pero eso no me compete…
¿Quién dijo que el enigma es un acertijo?…
Si hasta su propia palabra lo dice: soy una red inabarcable…
Una red que todo lo arrastra…


ENS Y VERUM:
El Conocimiento – el cual tanto me han oído recalcar frente al Saber- es en pocas palabras lo que es. El Saber en cambio, es lo que se debe traer al campo de la experiencia en primer lugar, desde el entendimiento bajo su propia autoconsciencia y en el reconocimiento figurado del mismo. Es así como elaboramos el sendero del reconocimiento del Objeto del Saber y su Concepto.
De allí que la negatividad sea el experimento primero de la filosofía donde lo real es experimentado en su negatividad absoluta; ergo: desde la bruma que a veces parece ser la misma, como los ojos de la noche sonrosada donde brota el periodo refractario de una nueva figura enfrentando al Logos y el Hombre, en su poligráfica logicidad inherente al Logos en la búsqueda de una síntesis de la consciencia del Ser que levita y escapa en su animadversión de la cosa en la auto contemplación del Espíritu humano; en su devenir extático de una ruta que tarde o temprano será una curvatura del camino en cuestión donde precisamente la elevada peregrinación hacia el mismo es su retroceso hacia la esencia de la mirada desde el dominio de las entidades bajo la comprensión de la mostración de su Ser en el fenómeno de una cosa que no es una entidad en sí misma.
Lo real y su enfrentamiento es captar al ente iluminado bajo relámpago del Ser.
Como una melodía iterativa en el momento de su cambio de tempo; en el corte inesperado de su armonía lineal e incidental en su procesión sostenida de la Cosa refleja en su óntica reflexión refractaria de la proyección de su Ser.
La consciencia es la Ontología que se realiza su examen, tanto de lo que se examina como lo examinado en cuestión; el ente no es algo ajeno para la misma. Así como el Saber del Saber no es el examen de la autoconsciencia. La consciencia se da solo en su proyección porque nada tiene, de allí que el Saber de la consciencia se dirige a todo lo independiente fuera de su relación; al Ser del ente no afectado por el Saber en su independencia del mismo. La idea del Saber se somete a esta doble tensión del Ser en sí y del Saber en su perpetua tensión Óntico-Ontológica de la experiencia concreta de la consciencia en la realidad del conocimiento y del reconocimiento; de lo uno respecto al otro en el examen de la realidad del Conocimiento.


CÉCROPE. [Capítulo I de V]:
La facultad del conocer en su remisión de su Ser para otro en sí. Probablemente nos remita a lo “mal conocido” del giro cartesiano en su sendero siniestro de la doxografia en su ens infinitum nomenclátor y doxóforo frente a la mediatizada inmanencia del ente en su proceso devenido en εὐδαιμονία del Ser racional en su fragilidad silente de su abismo anonadador.
En el problema de la entidad indiferentemente fija; en la identidad figurada de su peri hermeneia atrapada en el Problema de las Jerarquías en su comicidad e implicancia de su personalista Teoría del Juego esquizofrénico y machartísta donde mi sórdida carcajada resuena en el vibrato de la misma que se acentúa en el arrobo perpetuo del vacío físico de esta perversa esencia individual que se trasluce en la emergente transustanciación de mi sustancialidad…
En la esencia de mi Ser para sí mismo, en su diferenciación de la cual todos quieren aprehender y formalizar este Signo que se expresa constantemente en su auténtica mismisidad y mundanidad óntico-teleológica donde se interrelaciona este Sujeto figurado en sí en esta obra objetivada en su Ser y su intento de captación desde el conocimiento y el saber de la pluralidad del ente en su correlato dialectico en el obrar bajo el desprecio reminiscente de la autoría y autoridad de mi propio obrar confinado al lenguaje de la eternidad en su carácter sublime y terrible de lo que ya deja de ser en su objetivación, mi propia obra y pertenencia.
Pero ante lo dicho tomaran la senda del error o proclamaran frente al tratado enigmático de Aristóteles conocido como De anima; la parva naturalia que aseveran divisar detrás de mi propia mascara en su tercera posición, en su tercer proposición exclusa sobre el entendimiento donde no lograrán encontrar la injusta medida del elija y gane frente al Thanasophos de la Simpatía. Aún, cuando su sola mención sea causa de gracia y espanto que no me simpatiza en lo más mínimo; como el running gag recurrente de Shakespiríto en su propia palabra afectada de iteración, culebrón y chascarrillo…
Pero es su interpretación u o hermenéutica sobre quien les habla una disección del lenguaje objetivado en cuestión. Teniendo siempre presente el caso en el hecho de que lograra escapar de la tiranía ideogramática literal del Deseo…
Qui enim intepretatur aliquid exponere intedit. Nos dirá Tommaso D’Aquino en su proto proemio bastardo en torno al libro segundo del Órganon aristotélico -vale la pena aclarar la actitud infame y cobarde de Aquino en su disputa analítica frente a la concepción estrictamente mentada en logicidad del corpus bajo la interpretación estrictamente conceptualizada por Averroes- más allá de la crasa incomprensión y manipulación incuestionable de la obra desmembrada y sobre espaciada por parte de Aquino. Cuando lo mejor sería dejar en claro que esto no es cooptación y expresión de una autobiografía de mi propia individualización; la aclaración y su evidencia interpretativamente de la via errónea que puede darse como resultado frente a la captación de a lo que intento dar un significado.
Resumiendo, he aquí al Entendimiento frente a lo anonadador del Saber de lo Real en el desconocimiento sumido en la ignorancia y la vulgaridad de su propia noedad ctónica en su inherente amplitud que escapa de la escolástica en su definición como cursus studiorum inauténtico exegético fuera de sí…
Esencialidad devenida en refugio frente al carácter Mítico de las erinias en derredor del Espíritu; sobre todo del Ser en la cuestión liminar de su propia entidad.
Rememoro otro aspecto interesante del texto introductorio del Santo de la Summa teocrática: su mención y aposición referente a las ciencias en particular del renacimiento del siglo XII; en la autoconsciencia de las mismas en sus diversas figuraciones de su objeto de estudio. Pero ya es el momento de dar fin a la languidez de semejantes prolongaciones erráticas ad infinitum…
Lo que quería signar es dicha noción del texto en cuestión donde se aclara no solo el propósito temerario y vulgar que representa el mero divulgare del mismo; si no la remarcación de las Pasiones del objeto de cada ciencia en particular. Precisamente en la no referencia o vindicación de la estrecha Via dolorosa de su propia apología indirecta en torno al reconocimiento indirecto u o universalmente desentendido; sobre todo en la preclara acritud y remarcación de las Pasiones de cada objeto en cuestión en sus diversas ramificaciones y divisiones del mismo utilizando un símil del lenguaje reflejo en la estructura fragmentada de la exegesis escolásta del escrito en sí mismo.
Concluido el análisis en su adhesión, aposición y noción resolutiva; ya es momento de que retomemos la secuencia inicial para dejar a un lado el oxímoron de monográficas exposiciones bastardas de una lógica proposicional desde el entimema en la conmutación del syllogismus en su logicidad nemónica en bemol….
El conocimiento real de lo que es en verdad se interrelaciona en el origen del principio del evento principal y en su ataque feroz a la invención de la Ciencia de la cognición frente al Saber y al Conocimiento. Referencia emergente hacia el sendero de la Modernidad en torno a lo nominado como «lo mal conocido, el camino siniestro del giro cartesiano; etcétera» …
El imperio de la tiranía de la Facultad del conocer se revela en el anverso falsacionísta de una Ciencia del Derecho.
Nuestras Instituciones por mas insalubres, abominables y corrompidas en el exceso de su ser para otro en la creatura innaturada y denominada como Constitución cívica…
Pero volvamos al epicentro de cómo se desarrolla el Estado de derecho moderno; al reino del mundo en la síntesis de su esencia desde la experiencia y la existencia humana en su máximo esplendor; en el religare de nuestra eticidad e institucionalidad orgánicamente Absoluta. Donde el Estado precisamente debió demostrarse en su propio ser para otro en su miríada despiadada desde el Absolutismo en la Era de los Imperios desde su máxima negatividad absoluta; en las obscuras figuraciones que dieron nacimiento a la guerra de los Treinta años en su sucesiva e inmediata secesión; de allí la incomprensión en torno al cristianismo como metástasis superadora del devenir de la historia del Espíritu.
Pero todo depende de su Constitucionalidad inherente: el Estado es el mundo que se ha devenido en un más acá terrenal del Espíritu en su carácter Absoluto desde las figuraciones de nominación de transmundanidad desgarrada en lo real y su inmovilidad…
El Estado es la inversión de cualquier venganza de la transmundanidad centrípeta de los Reinos del experimento inconsistentes de lo que está más allá. Siempre y cuando el Estado sea legislado por la Ley universal que se derrame en sí mismo. Para ello el Estado como sí debe ser su propia soberanía instrumentalizada de su régimen político constitucional…
El Estado debe separarse de la atomización de sus particulares para no devenir en Las dos tierras de un terreno fértil de la ley natural en su moralina mandibular feroz e irresponsable que brota desde la catatonia epiléptica del Símbolo en la rabia de su desgarro perruno en su serosidad y carnosidad sarcóptica toxoplasmaticamente insaciable…
El Estado debe ser Soberano de sí mismo; representativo de su elemento mancomunado en su voluntad general de su pacto y protestas publica sin distinciones de clase y tribunos de plebe en lo aditivo de sus propias reparticiones de sí mismo; en el confiar y en el desmembrarse de su Poderío ejecutivo frente a una democracia representativa devenida en el numen de una demagogia corruptora u o oclocracia indirecta para el otro de su Esencia en sí misma.
Ni hablar del carácter legislativo de una Ciencia que se articula por su incapacidad de su devenir Jurisprudentemente falsacionísta e incompetente en su propia ciencia informe; falta y noción de autoridad antagonista y exclusa, más allá de los litigantes como contrapesos de una Justicia imposible y enceguecida en su propio carácter de un Saber para otro tripartito, tridimensional y tetraédrico. Donde ni siquiera deberíamos hacer mención de la esfera ejecutiva evidente de su propia codificación napoleónica/norteamericana en cuestión; donde la restauración se ejerce; ya sea por la via individual u o institucional en cuesto caso en cuestión…
Existen diversas democracia[as]; aunque no me parezca el régimen adecuado, pero al abrirse precisamente a tamaña repartición es poco probable que todos breguen por el sostenimiento universal de esta preciosa organicidad mancomunada.
El Ser racional suele ver en su cosmovisión el elemento óntico de dichas entidades a un Ser en sí y en sí mismo excesivamente recargado de su elemental principio natural. Cuando dicho Ser racional es innaturado por esencia; cuando Sujeto es la experiencia concreta de la anti physis humana en su inauténtica figura.
Para tomar un ejemplo del Sujeto para sí; para llegar a ser lo que se es en sí en la propiedad de todo elemento humano que deviene, falla y pervive en su propia logicidad externa y mundanizada para con su devenir atómico, particular y mortalmente consciente de su autoconsciencia en el tormento de su diversificación infinita si es que vino para llegar a ser y no cosificarse en un elemento inútil y pernicioso de la maquina orgánico institucional de la sabiduría del conocimiento humano de lo real en su experiencia concreta de una síntesis inmaculada…
Tomemos como ejemplificación involuntaria de la encarnación de un nombre de la historia a un simple fraile mendicante que luego acepto la sumisión de dedicarse al exhaustivo análisis teleológico desde el Ánimo terrible del querer algo más que la vida misma; donde se asume y se sume en el estudio exegético de las escrituras reveladas. Para dar paso y claridad al instrumentar de la violencia incontenible de todo taumaturgo involuntario que siempre estará condenado a la cicatriz, al zarpazo telúrico de lo que denominó como Clasicismo involuntario; el capricho que contienen quienes devienen en todos los nombres de la historia; en el Ánimo violento del sumergirse ad fontes [en las fuentes].
Labor involuntaria que primariamente implico una conceptualización de su propio devenir y la objetivación de su sustancialidad indiferentemente enajenada consigo mismo para dar lugar a una teoría de la Gracia divina; condenando el pecado mortal desde el cual también imputara la figura de Cristo en un litigio que representa el acto Jurisprudente en su cenit torsional donde se quiebra el carácter vertical del Derecho Teocrático; pero también la Auctoritas terrenal bajo la signatura de cualquier intermediación divina.
Siempre donde exista el universo simbolico de la infalible en su limitación critica en torno a los límites de la cognición. Es donde uno debe implementar el carácter terrible del Ser y el Conocer, del Saber y el Conocimiento, del Símbolo y el Signo…
De allí la obra creada en su propio lenguaje, las 95 tesis de la Disputatio pro declaratione virtutis indulgentiarum en su mediata inmediación sin mediación entre lo terrenal, lo corpóreo y lo divino sin ningún agente intermediario…
Enajenación dialéctica suprema; verificable en sus implosiones antitéticas representadas por la antítesis radical anabaptista y la tesina en su negatividad absolutista calvinista de la depravación totalmente maculada y en la gracia soberana de la misma en sus pecadores que horadan la transmundanidad invertida según la transubstanciación radical de la Trinidad; evento esencial donde el crucificado es crucificado nuevamente. Donde uno se ríe del carácter ilusorio de la ingenuidad ontológica de predicar el criticismo desde la misma corrupción de un ser para sí completamente libre de realizar su experimento, esencia y concepto de su propia sustancia radical…


CÉCROPE. [Capítulo II de V]:
Si cada ámbito en el que se mora posee su historicidad, lo mismo podemos decir del ente pensado como una cosa ajena a la consciencia. Es aquí donde precisamente la Filosofía occidental es un camino de la cosa en su cualidad del ente ya dado en su ser en sí mismo; del ente en su darse a priori. El criticismo comienza; en palabras de Kant «los objetos han de regirse por nuestro conocimiento» (Critica de la Razón Pura; prologo); donde buscaremos el origen de este Ser racional si no es en los basamentos de Descartes mismo. Ése palurdo devenido en la introversión que tal vez inconscientemente quise señalar en mis Indigestiones Metafisicas, bonita inversión sea el caso; bonita signatura del Espíritu.
Pero realmente, que es lo que hizo Descartes en cuestión; podríamos creer en ese serpenteo principio de razón insuficiente frente al Imperio de la res extensa, de la magna extensión del espacio ad infinitum. En su torpe y contradictoria física crasa de la negatividad del vacío; Descartes, ¿espacializa el espacio?; en su geometría analítica del plano, del plano extenso bajo las coordenadas bidimensionales; ¿no es acaso una aporía de la negativacion del vacío en el mismo, lo que se esconde?; Como puede ser que de un cerebro tan rustico, incapaz de ver la relatividad restringida de su propia dubitatio en su carisma de la incomprensión de la referencia inercial de todo movimiento lineal; tal cual fue postulada por Galileo en persona…
Dicho mono incapaz de atisbar un marco de referencia en su propio plano; sin siquiera hablar de la cogitatĭo devenida en una búsqueda supina desde el lítotes de una mera consciencia pedestre desde la res cogita de un ignorante sin conocimiento real para afrontar su autoconsciencia frente al Saber que no puede asimilar e interiorizar en su fofo cerebro atestado de la defecación indigestas de su daemon maligno; de allí su Método: una cartografía epifonémica del porque la tierra es redonda y discursiva en sí misma…
Al menos; si pudiéramos tomar la conceptualización valente de la teoría de lo more geométrico de Spinoza en su corolario estrictamente primero. Ni hablar de cómo hemos sido cegados por el nacimiento de esta cognitividad del saber despojada del “Sonido claro” como diría Aristóteles; del maestro de las figuraciones sinestésicas preclaras de la modernidad, de Leibniz mismo en cuestión; quien tan solo con su cálculo infinitesimal y su sistema binario diagramado; tal vez ni siquiera estaríamos hablando de la Principia Mathematica. Pero fue un olvido con cuenta y razón; tal vez su Monadología sea la estructuración de la Magna Ética de la telemática en su inmanente inmanencia… (pág. nº13: ¡Adiós al pathos…!).
Cécrope comienza el dialogo romance enrevesado con el rostro de su propia cola; nadie se devora; el rey serpiente se enamora de la luz y de la sombra; después el olvido del logos en su maniké moribunda…
¡Como siempre, más vale maña que fuerza!; diría Clemente de Alejandría…


Conflagración universal de las técnicas socioculturales: una aproximación física del carácter procesual y civilizatorio de la analítica de la Sociedad.
Una invitación a la Sociología como motor inmóvil de la destrucción pendular de la teología militante positivista y las señales cardinales de las Humanidades en general. Interdicción de la Arqueología indirecta, la Etnografía silvestre y el Estructuralismo historiográfico como desechos polares; un ejercer metodológico de actividades dinámicas y cinéticas en la espacialidad Etológica de localizaciones superpuestas en la filigrana estratificada del paradigma del Lumen naturae de la modernidad. [Capítulo I de II]:

La cultura basada en la fundamentación del reino de lo humano localizado, determinado y delimitado en su campo conceptual originario y procesual del mundo histórico social del espacio en blanco de la mera virtualidad naturada de la ousiología en la construcción del trabajo del Espíritu que se decanta y se derrama en el cimiento desértico y vacio del nonsense en su pot-purri patrimonial de su verba volant como teorema de la esencia articulada al tecnicismo de una lengua signada por el dialecto de su propio idiotismo. A modo y moda de la Victoria inanimada de Seth ante los ojos de la codificación estéril de la anti physis humana. En el elemento humano y su propia experiencia frente a todo lo que es y se representa como Humanidad de óbito y deposito alucinatorio de la naturaleza muerta en su panspérmica superficialidad plana de un discurso que deviene en recurso de asimilación paradójica.
Corpus, corporis/ Endêmon nosêma…


“Radiografía del hombre griego: de los pies a la cabeza”. Fenomenología, apercepción, consciencia y experiencia. [Capítulo I]:
No hablo del corpus, sino del cuerpo presocrático. Se preguntarán el porqué de dicha línea conceptual; siempre el problemático estudio de desentrañar y dilucidar el fenómeno esotérico de la psicología griega en general estuvo rodeado por el mysterium…
La legislación mitológica que impero desde las interpretaciones de los viajes, gestas y epopeyas de las hazañas de los semi dioses homéricos a la hora de penetrar el inframundo reino de Hades hasta la magna obra filológica de un amigo desleal de Friedrich Nietzsche; de Erwin Rohde con su Psique. La idea del alma y la inmortalidad entre los griegos. Fueron, entre tantas obras innumerables sobre el problema en el caso y el hecho -en cuestión- una aproximación irregular y malograda del mapeo descriptivo de la psiquis griega, basado principalmente en la enunciación categórica del individuo y su primacía del Yo como aparato anímico en su estructura psico dinámica en el basamento arquitectónico de la Κρηπίδωμα epistemológica del desarrollo perceptual y cognitivo en lo barrado de su significante en la acalanudura angular de lo abierto en la columnata arquetípica y psico dinámica inestable de dicho proceso edificatorio en su materialización técnica. Donde toda nuestra ingeniería proyectual apela a una psiquis esquematizada en diferentes gradaciones espacio temporales en su propia variable de constructos personales en la infraestructura civil de la identidad del individuo en sus correspondientes instancias psíquicas de su conjunción indivisible…
Es sumamente interesante, más allá del carácter inconsciente inherente a la historia de la cultura griega en su proceso civilizatorio; tanto de su práctica médico racional como de su legislación jurisprudente, espiritual y psicoterapéutica; como el enigma y su interpretación, la oniromancia y su correlatividad contigua de mente, cuerpo e interpretación, su mitografía en su pluralidad cosmogénetica, los ritos de iniciación, purificación y procesión. Su Myesis y el consumo de sustancias enteógenas en cultivo de la práctica, ejercicio y experimentación en torno a los diversos estados de consciencia en las diversas categorías del uso del Phármakon como extracto herbolario/vegetal de los principios activos primarios de dichas sustancias, siendo las mismas clasificadas en su tripartita caracterología, como fármaco ansiolítico, visionario u o energizante.
Lo mismo puede decirse de la medicina estrictamente corporal conocida como Tetrapharmakos, que probablemente en sus inicios haya sido el primer Mederi o medicamento compuesto para controlar el uso clínico del mismo de una forma controlada en su dosificación y con un efecto farmacológico más adecuado. Podemos hablar de la paternidad del medicamento y de la instrumentación de la Medicina de una manera sintética, por decirlo en cierta forma, a Galeno de Pérgamo con su Electuarium, por tomar el ejemplo de una droga. Aun cuando de por sí existen raíces griegas de la concepción del Tetrapharmakos, tanto en la antigua Grecia a manera de ungüentos como luego Epicuro siglos adelante, conceptualizará dicha conceptografía medicinal en un sentido ético-espiritual.
Pero la Farmacología y la Medicina no verá la luz hasta las postrimerías del siglo X de nuestra era con Abū ‘Alī al-Husayn ibn ‘Abd Allāh ibn Sĩnã; mejor conocido como Avicena. El gran medico persa convertido al islam. El padre de la medicina moderna y de la Farmacéutica en sus ramificaciones faramacopeícas en el sentido estricto del término. Un hombre con una sabiduría similar a mi propio conocimiento, o de Leibniz mismo…
Más allá de todo, la piedra de toque radica en la informe graduación del griego antiguo frente a su physis efímera e innaturada. Sobre todo, en el halito del devenir corruptor donde el mismo siente la vacua osamenta de su propio soma en el Khrós, en la delgada melanina que lo recubre y revierte en lugar de informarse como un ser consciente de la organicidad contenida en la violencia de un Yo u o interioridad isomórfica en correlación a una corporeidad homeomórfica. Corporalidad atrapada en la imbricación de lo físico y lo psíquico donde radica una noción de Autoridad efímera e incorpórea. Una espacialidad etológica de la corporeidad del cuerpo físico en su propia filogénesis, en su apercepción consciente meramente anatómica y escultural en una figuración devenida en su propia identidad objetivada como una cosa, ente u o objeto mercantilista…
Un cuerpo que solamente debe informarse en su carácter de απò μηχανῆς σώμα [Cuerpo devenido en maquina]; de allí que tal vez la ejercitación de la imagenología atlética del Gymnazein griego en su ejercitación de la Gimnasia y la Palestra como actividad estrictamente física sea un arquetipo universal, un Eidolon de una expresión colectiva en torno a la mirada de los otros, de los propios, de los barbaros y de la muerte, completamente errónea según nuestras interpretaciones contemporáneas.
Un doble ciego reversionado para enfrentar y posicionarse en clara dimisión reprobatoria de la influencia indirecta de la Gumnopaidía Espartana; donde precisamente radica el carácter pederasta, incluso los griegos mismos nunca aceptaron que la Gimnasia en sí fuera una formación espiritual. Más bien era un arte para la guerra; de allí que para ellos precisamente dicho Gymnazein derive de la raíz etimológica de la palabra Gymnos que significa literalmente “desnudez” en un sentido prosaico y común como su propia transliteración latina conocida como Nudus.
Como un Nudus alejado y distante del carácter erómeno y erástico con el cual se trata de establecer la pederastia psicagógica como Paidós, formación y discurso pedagógico, cuando en realidad era todo lo contrario: una mera metodología sistemática de informar el cuerpo en su exterioridad imagenológica de maquinaria de guerra hasta para con el cuerpo mismo en su esenciarse, en su catabolismo y anabolismo de su vía apia metabólico enzimática…


NIETZSCHE O LA MAQUINA DE ESCRIBIR… [FRAGMENTO]

EL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA…

§

LA CIENCIA BAJO LA OPTICA DEL ARTISTA. PERO EL ARTE BAJO LA OPTICA DE LA VIDA. DE LO QUE NO ES REVERSIBLE.

PESIMISIMO[…]MEJOR HABLEMOS DE LO FEO, DEL ABURRIMIENTO, DEL TEDIO Y EL HASTIO. PORQUE DIONISOS NO ES SUSPICAZ, NO SOSPECHA, NO INQUIERE. INTENTA INTERROGARSE EL PORQUE DEL DOLOR… EL DOLOR ES DIONISOS. Y APOLO ENCARNA EL DOLOR EN BAYREUTH. NIETZSCHE MISMO MIRA LA TRAGEDIA GRIEGA COMO LO QUE ABANDONA E ELEMENTO GRIEGO, PARA ENTRAR EN LA VENGANZA SOBRE LA EXISENCIA; NIETZSCHE NO ES UN FILOSOFO QUE DEMUELE TEMPLOS. EL ES EL SUTIL ARTESANO  CON UN MARTILLO SABE LO ENCONRARA. EL SIGNO COMO REPRESENTATE DEL LENGUAJE EN EL ZARATUSTRA MANUSCRITO.

§

TENER EN CUENTA QUE ZARATRUSTA SE MUERE, DE ESPANTO, AL CONFUNDIR SU PROPIO DIALOGO. EXISTE OTRA SOMBRA, QUE ES ESTA SOMBRA QUE SOBRESALTA A SU PROPIO CAMINANTE… PERO PRECISAMENTE, ZARATRUSTA EN LA VOZ COMO DAIMON DEL SIGNO. EL DAIMON SOCRATICO, LUEGO EL METAFISICO QUE LINDA CON LA CORDURA DE LA PROPIA IGNORANCIA DE DESCARTES. EL HOMBRE QUE VE TAN SOLO ARBOLES…

§

ENTRE LA MUCHEDUMBRE. EL SIGNO ES LA VOZ INCONSCIENTE FRENTE A LA FLORITURA DEL SIMBOLO Y EL ESPECTACULO CON EURÍPIDES SE ADVIERTE ENTONCES UNA MODIFICACIÓN GENERAL DEL SENTIDO DE ÉSTA, EN LA MEDIDA EN QUE SE PASA DE LA EXPRESIÓN DEL SUFRIMIENTO POR EL CORO A LA REPRESENTACIÓN DE UNA ACCIÓN POR PERSONAJES, O SEA, ESPECTÁCULO…

§

TOMEMOS EL FRAGMENTO PREPARATORIO, QUE MAS ALLA, DE LOS TRES ESCRITOS PRIMALES JUVENILES DE NIETZSCHE EN TORNO A LO QUE SERA “EL NACIMIENTO…”; NO, “SOCRATES Y LA TRAGEDIA” O EL “DRAMA MUSICAL GRIEGO.

HABLEMOS DE “LA VISION DIONISIACA DEL MUNDO”:

La embriaguez del sufrimiento y, por otra parte, los sueños hermosos tienen sus diferentes mundos de dioses: la primera, con la omnipotencia de su ser, se introducen los pensamientos más íntimos de la naturaleza, conoce la horrible pulsión de existir y, al mismo tiempo, la incesante muerte de todo lo que ha entrado en la existencia; los dioses que ella crea son buenos y malvados, se asemejan al azar, horrorizan por la regularidad que de pronto emerge, son implacables y no encuentran placer en lo bello. Son afines a la verdad y se acercan al concepto; raras veces, y con dificultad, sé condensan en figuras. Mirarlos provoca convertirse en piedra: ¿cómo es posible vivir con ellos? Pero eso tampoco se debe hacer: ésta es su doctrina.

EL ORIGEN DE LA TRAGEDIA A PARTIR DEL ESPIRITU DE LA MUSICA, NO DEJA DE INSTARNOS HACIA UNA MIRADA DESCARNADA DE LA VERDADERA CIENCIA FILOLOGICA. LA FILOLOGIA DEL FUTURO.  NO LA FILOLOGIA DEL POETA ENFERMO EN TUBINGA; O LA DEL FILOSOFO DESDICHADAMENTE SUCCIONADO POR SU QUERIDA MADRE Y HERMANA. NIETZSCHE DEBIO DE SOPORTAR EL CARÁCTER MAS HORRENDO. EL HECHO DE UN PARA QUIEN DE SU PROPIA OBRA; MAS QUE UN PARA QUIEN UN ACTO DE VERDADERA GRANDEZA. TAL VEZ LA UNICA. QUE EXISTA. LA DE DARLE A LA DECADENCE DE LA MODERNIDAD QUE SE PUDRE Y LOS TONTOS NO SABEN EL PORQUE DE DICHO ACTO DE PODREDUMBRE. AVECES, CREO QUE QUIENES DEBERIAN TENER GUSANOS HASTA EN EL HIPOTALAMO… VIVEN MEJOR, PERO ESO ES UNA ESTUPIDA ESPERANZA. MAS ALLA JAMAS. SIEMPRE MAS AQUÍ. MAS ACA. NIETZSCHE EN ESTA OBRA DE MEDIANIA FILOLOGICA; NO IMPORTA. NO ME IMPORTA. NOS ACERCA A LA VIDA. NIETZSCHE ES EL FILOSOFIA DE LA VIDA. NIETZSCHE FUE UN SOLITARIO, PERO EL DEMONIO HERMOSO, FUERA DE LOS CANONES ROMANTICISTAS. NO. NITZSCHE ES EL AMANTE DE LA EXISTENCIA. EL GAY SABER. NIETZSCHE ADORA EL ELEMENTO TERRIBLE ALLI DONDE COMIENZA EL DITIRAMBO.

§

También tengo yo mis esperanzas. Estas me han hecho posible que, mientras la tierra temblaba bajo los pasos de Ares, pudiera dedicarme a la consideración de mi tema de manera más interesante e incluso en medio de los terribles electos más implícitos de la guerra. Recuerdo una noche solitaria en la que acompañaba un transporte de heridos como enfermero en un vagón de mercancías; estuve con mis pensamientos en los tres abismos de la tragedia; sus nombres son: «delirio, voluntad, dolor» (febrero 1871)

LA MAQUINA DE ESCRIBIR; NIETZSCHE EL HOMO SCRIBENS. NIETZSCHE NO PARA DE ESCRIBIR, DESCRIBIR Y REESCRIBIRSE A SI MISMO BAJO LOS FUEGOS Y DESTELLOS ARDIENTES DEL POLEMOS. NIETZSCHE ROMPE LA FIGURA, COMO HEGEL; DE LA AUTORIA FILOSOFICA CARTESIANA. SE INSCRIBE FRENTE AL PARA SÍ DE LA COSA EN LO REAL ABSOLUTO.

«Conmigo el recuerdo del espantoso campo de batalla de Worth. Miserable luz de aceite impide seguir escribiendo».

§

LA MAGIA DETRÁS DEL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA ES EL MUNDO COMO FENOMENO ESTETICO LLEVADO AL ABSOLUTO. Y POR SOBRETODO; EL CONCEBIRSE A SÍ DE LO SUBLIME. SU AUTOCONSCIENCIA ESTETICA. LO TAUMATURGO, DEMIURGICO Y LA INVENCION CREADORA DE UN BARDO. DE UN POETA.

«Sobre El nacimiento de la tragedia: El «Ser» como invención poética del que sufre por el devenir. Un libro construido a base de puras vivencias sobre estados estéticos de placer y displacer, con una metafísica de artista como telón de fondo. Al mismo tiempo, una confesión romántica; finalmente, una obra juvenil repleta de coraje temprana y melancolía. El que más sufre anhela en lo más profundo la belleza… la crea […]» (XII, 2 [110])

§

LO QUE LLAMO O MI CONCEPCION DEL ELEMENTO DE LO TERRIBLE, SE REVELA COMO GORGO EN EL KAOS, EN LA CAUSA DESCONOCIDA, EN UN SIMIL ENTRE EL HOMBRE GRIEGO Y LAS POSTRIMERIAS DE LA IMPLOSION DE LA RAZON DEL MAL PASO/CAMINO DE LA MODERNIDAD CARTESIANA. TODO INTENTO DE SOJUZGAR, SOLIVIANTAR, Y HASTA ASESINAR EL ENIGMA DE CADA INDIVIDUO. ES UNA INVENCION FUTIL, PRECISAMENTE LA VIENA DEL 1900 SERA LA ENCARGADA DE LLEVAR A NIETZSCHE AL MULADAR DEL CORAZON DE LA RAZON DE LA VIA ERRONEA DE LA MODERNIDAD.

LA VIENA DEL 1900 ES NO SOLO AQUEL AFORISMO PERDIDO EN MI ENCICLOPEDIA DE LA THANASOPIA, SE VUELVE A CONECTAR CON OTRO CONCEPTO MIO, Y OTRO ,Y OTRO; COMO LAS RAICES DE TODO PORNOGRAFO ALEJANDRINO: EL HUMANITARISMO EUDEMONICO. EN FIN. LA TORRE DE BABEL. ALEJANDRO MAGNO. ALEJANDRIA…

§

RECHTSSTAAT, Y NO SOLO SU LOGICA IN SIVE. TAMBIEN LA PERSONA JURIDICA DEL MOS GERMANICUS, MAS BIEN: DEL MOS ITALICUS EN LA PERSONIFICACION COMO FIGURA JURISPRUDENTE. LA ANIQUILACION DE LA DIALECTICA EN LA UNIVERSIDAD, EN SU NACIMIENTO COMO INSTITUCION QUE NO SURGE EN BOLOÑA, AUNQUE SE REPLIQUE EN SUS LOGOGRAFOS, COMENTADORES Y ASI HASTA EL RENACIMIENTO DE LOS MUERTOS VIVOS. LA UNIVERSIDAD DE LA DIALECTICA DE LA VIDA DE IRENEO DE EUSEBA EN EL SIGLO XVIII. ESO NO ESTA EN LOS LIBROS DE HISTORIA. VERDAD?…

PODRIAMOS TOMAR EL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA Y VIAJAR HASTA EL MIASMA DEL DERECHO Y SU IMPOSIBILIDAD COMO CIENCIA. PORQUE ESTE LIBRO PROSIGUE EN MI DE ALGUNA MANERA EN MI, COMO FILOSOFO DEL ESPIRITU. COMO POETA. DESPUES DE TANTO TIEMPO. SOLAMENTE YO PUEDO HABLAR DE NIETZSCHE. ESTE ES EL MOMENTO.

RETRATO CIÁN. RETRATO GAMMA…

A VICTORIA.

CUANDO EL VACIO, SEA…

OPUS.

Olvida todo, precisamente lo que se aprovecha de tu corazón; olvidate lo del genio sin mito.

Si te preguntan por tu padre diles el todo, pero menos, eso que ven o verán en la tv.

“Quisiera haber sido un póstumo, pero es imposible torcer los confines; aun en el caso de que no hayas existido, aun cuando esto sea una estúpida confesión de lo que no fue; frente a lo que no fue”.

“Un ladrón de ladrones, aun cuando era un joven sin juventud”…

“Diles que pensó que él era todos los malditos átomos de los nombres de la historia. Luego se encontró frente a una nueva encrucijada, parecería que su vida esta signada por lo terrible, sin axiologías moralistas. Sin los bobos que miran estrabicos lo bueno, malo y desolador de la vida como algo ciego, como una tragedia griega de Tito Cosa. Papa era demasiado, frente a esta nación sin identidad”…

No nos parecemos, somos un espectro, un especulum azogado que juega.

Preclara hondonada, sin sentido, referencia, polaridad, y pertenencia.

Me volví ciego, y me fui prístino, zarco; frente al devocionario de moralina, pirata y sajona…

No vine a este lugar desolado para memorar… Y quien fui en esta experiencia que signa la realidad en su literalidad de gozar de un deseo enfermo.

Conozco el arte del reconocimiento, rememoro, rememoro, pero a la vez la experiencia de mi conciencia es la cuadratura del círculo…

Espero que el Rio de la Plata sea un mal viaje de otro alquimista de salón…

Una fosa abisal de cadáveres asesinados por Minotauros con cabeza de un Bradford…

No quiero que seas parte de esta bomba azul; de este histérico deseo. Frente a esa literalidad del sede del gozo del goce enfermo de querer un mito, en una invocación de ver mi báculo fecundo, que por no ver la ausencia del mismo. Optan por transformar un Tirso, detrás de los orificios, aun cuando la mascarada de su mitologema sea espurio, una farsalia como toda la eterna anagnórisis aberrante de lo bajo, de la pistis infame del dios que jamás llegara al clímax de tu mirada sobre un proyector análogo, frio, despojado, desnudo, sin telema; hasta preguntarse simplemente por la devoción de la piedad del pensamiento y del lenguaje que cabal frente a su propia tumba reflexionante sobre sí mismo, sobre un cuerpo, un concepto que debe morir como otra libélula…

Soy lo mejor que primariamente pudo ocurrir en este pedazo delimitado de Ameghino, Mapuches griegos, continentes, hitos, fronteras y murallas…

Esa cordillera de la muerte no es septentrional; y yo, la víctima del silencio…

Y mi sombra radical, terrible, ejecutor y seductora preferiría no hablar, en este momento, que no es momento, fuera del tiempo, subsumido al final de un tiempo enloquecido, donde cruje el espacio…

Sos lo increíble…

Y yo, destruiré otro balón pie coagulado… Mi profecía tal vez sea lo real detrás de la farsa y algo del orden del mysterium, de todo lo que escapa al orden del problema…

Ontología irresponsable, boba y asesina de nuestra bendita clase mierda…

Si algo más debería hablar, en un movimiento estúpido, lánguido y temerario. Simplemente sin dimes, decires y diretes…

…Yo; Lautaro Nahuel Domínguez…

Les di la más sublime.

…pero jamás…

Otra maravillosa música…

UN PEDAZO DE MI PREDICTIVA VERBA…

PREDICATIVA VERBA

Lecciones fundamentales en torno a la Jurisdicción como personificación Jurídica… 

Derecho abstracto como ciencia del Estado…

La Noción de Autoridad… 

INDICE

Sección [A]:

Análisis fenomenológico…

  1. Jurisdicción como personificación Jurídica…
  2. Derecho abstracto como Ciencia del Estado…
  3. Noción de Autoridad y Acto Jurisprudente…

Sección [B]:

 Los sistemas axiomáticos de la eticidad:

Bentham y Wolff …

  1. Begriffsgeschichte… 
  2. Ética Deontológica…
  3. Consecuencialismo
  4.  Logica sive… 
  5. Absolutismo moral… 
  6. Teleleologia eudemonica …
  7. Consecuencialismo moral legislativo…

Sección [C]:

Mores maiorum…

  1. Cuatre Iuris enucleati ex omni veteris juri collecti…
  2. Digestum…
  3. Codex primus… 
  4. Institutas:

    a) Salus populi sprema lex est… 

   c) Iustitia fundamentum regnorum… 

 d) Fiat iustitia perent mundus… 

e) Summum ius, summa iniuria…

Sección [D]:

Para una ciencia del Estado real…

  1. Sociedad civil o el interés de los individuos… 
  2. El Estado real…
  3. Individuo, Individuos y Particulares… 

Sección [E]:

Epilogo: Seccion άλφα…

ᶘ 1

«Omnis definitio in iure civili periculosa est; parum est enim, 

ut non subverti posse»…

Sentencia con la cual el senador romano Lucius Iavolenus Priscus

 en su Epistulae marcara toda la existencia del concepto del Derecho, en su cuerpo que como tal deviene fuera de la Ciencia del Derecho. Porque precisamente; como dirá Hegel en sus últimas lecciones sobre el Compendio del derecho natural y la Ciencia del estado: 

«La Idea del Derecho es la libertad»…

Las noches áticas en la actualidad provienen de articular inexorablemente -cabe decir axiomáticamente- un Teorema de la constitucionalidad en su incompletud de creencia de una cultura del acto constituyente desde la soberanía del poder de sujetos, individuos u o singulares; no junto al Estado, no junto al ejercicio jurisprudente de su propia noción de Autoridad sino de su vinculo perpetuo a la Democracia y su facultad de conocer sea el Estado/Persona o el mito de la Persona/Jurídica. 

Lo cual es un problema del mismo Derecho en su desesperado intento de instituirse como Ciencia; hasta se habla de una Filosofía de la Justicia, de la sujeción de la Ley por la Ley. 

Incluso este pandemónium postula la Deóntica, en su lógica de estudio de actos dotados de sentido jurídico sin normativa, actos de una naturaleza humana normativa y paralela a la Normativa legislativa; como si norma y jurisprudencia tuvieran un cognatus predicativo glotocronológico en su proto concep

 a diferenciar, luego a determinar, y por último a autodeterminarse. 

He aquí nuestra libertad, autodeterminarse sin determinio, sin nombre fijo…

ᶘ 2

El derecho solo tiene autoridad sobre el reconocimiento; y por desgracia en quien no lo reconocen. 

De allí el nacimiento de la instrumentalización de la violencia; en lugar del ejercer de la misma. 

Ya que la Autoridad y la Violencia se contradicen:

  1. La violencia podría decirse es el único nombre fijo de un acto Jurisprudente a fortiori real por parte del Derecho; 
  2. Pero hablamos de una inversión del derecho, de su negatividad, de su ser para un otro excluso que asume su para sí de Autoridad. 
  3. Lo cual es negar la legalidad de la autoridad de dicho derecho. 
  4. Corolario de la negación del Derecho como Ciencia pre científica en devenir.

La protestas publica en un estado democrático, para simplificar; el poder del orden ciudadano democrático, no difiere en lo esencial del mismo que puede ejercerse en una Oligarquía, Tiranía u o Monarquía absoluta. 

De allí que la Demagogia devenga en Oclocracia indirecta.

La Teoría constitucional, los poderes separados: 

solamente existen dos poderes en pugna; hablamos del hecho de que la Teoría constitucional no puede articular su Jurisprudencia, de allí su tercer excluso. 

Su articulación de otro poder que prevea el conflicto entre los dos poderes en pugna, sin poder “prever” nada. 

Este tercer poder, esta Legislación separada de la ejecución no se articula en el presente. 

Este Poder complejo; es una Utopía, mejor dicho, es una Utopía que devendrá inexorablemente en una Ucronía distópica.

El mismo designio, el mismo mal camino, 

desde el Digestum en adelante a usufructuado el carácter supletorio que ofrece la normativa…

ᶘ 3

De allí que la Personalidad y no la Persona Jurídica es lo que contiene la capacidad jurídica y constituye el concepto abstracto y formal del derecho. 

La normativa jurídica «Se personifica» y no precisamente en los elementos de la jurisdicción…

Es curioso como para llevar la normativa jurídica al acto de la misma, a cualquier precio, inclusive al de articularla en una jurisdicción articulada; se llegue incluso a decir que la misma como tal es «la potestad de administrar justicia, o sea el derecho y obligación de aplicar la ley»…

De allí que en lugar de sacrificar el concepto del Derecho, concepto sin obligación de aplicar la ley sea tanto: 

en su Ser como su Esencia;

en el pàthos (pasión) y el éthos (carácter),

 como instrumentos de persuasión, junto al lògos. 

Por tomar las figuras tópicas de Aristóteles en su Retorica.

De allí que una genuina ciencia del Derecho deba aceptar el sino fatal y corpóreo de todo concepto como lo es el del Derecho; opte por soliviantar a la Jurisprudencia como instrumentación ejecutiva de una institución que atenta contra el orden civil.

Inclusive etimológicamente jamás se habla de la raíz primaria de la palabra Jurisdicción en su carácter sinonímico llevado al paroxismo; lo cual se sirve de la expresión latina Jus dicere que no nace precisamente de la potestad, sino de la protestas del tribuno romano, que significa, si es que fue proclamada alguna vez: no “declarar el derecho” como enseñan los manuales del derecho trinomio alrededor del orbe, sino “declarar el derecho de reclamar”… Ante tamaña brutalidad, no niego que luego se retracten y quieran verbalizar su predica verba al retractarse e intentar explicar que hablaban desde su Ius dicere…

Vallamos al meollo, hablemos de Iurisprudentia, como la ciencia real del Derecho; y es mas optemos por la signatura que le otorga Ulpiano…

«La ciencia del Derecho consiste en el conocimiento de las cosas divinas y humanas, y ciencia de lo justo y de lo injusto, para tender a lo primero y evitar lo segundo»…

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar